Monday, June 10, 2013

COLEGA, NO TRABAJE TANTO

Colega, no trabaje tanto
Emilio Alberto Restrepo Baena






En mi opinión, es una vergüenza que haya tanto trabajo en el mundo. Una de las cosas más tristes es que lo único que un hombre puede hacer durante ocho horas, día tras día, es trabajar. No se puede comer ocho horas, ni beber ocho horas diarias, ni hacer el amor ocho horas... lo único que se puede hacer durante ocho horas es trabajar. Y esa es la razón de que el hombre se haga tan desdichado e infeliz a sí mismo y a todos los demás. William Faulkner







Y es que desde que nos graduamos ya estamos programados para trabajar sin descanso, para tomar como natural el sofisma que nos recuerda que “al principio uno tiene que matarse trabajando eturnos y festivos para hacerse un capitalcito y después soltar un poco y bajar el ritmo”.MENTIRAS. Ese chip de la trabajo-adicción que empieza a funcionar al tener el diploma que nos da licencia para ejercer, nos marca de por vida, nos programa sin opciones en la perversa tradición del “trabajar, trabajar y trabajar”.

La experiencia lo demuestra. Cuando uno se mete en la licuadora del trabajo sin pausa, de hacer labores continuas sin darle cabida al reposo, con la ambición de atesorar y conseguir objetos de consumo en pocos años, ya no es capaz de soltar, de recuperar un nivel digno y razonable de jornada laboral. No es capaz de adecuarse a los menores ingresos que se obtienen por bajar el ritmo. No sabe qué hacer con el ocio, pues por estar permanentemente ejecutando un trabajo, perdió la capacidad del deleite, la delicia del hobby, la dulce lentitud de la lectura, el ejercicio, la película, la conversación por placer, la amistad, el amor, los juegos con los hijos y mil etcéteras, que el exceso de trabajo no nos dejan ver.

En Europa hay países con jornadas semanales de 32 horas, y les parece excesiva. En Colombia es de 48 horas y la mayoría de nuestros colegas trabaja alrededor de cien horas en dos y tres trabajos. Una aberración. ¿A qué horas viven, aman, estudian, sueñan y crecen como seres humanos?

Es natural que como producto de ello, sean padres ausentes, esposos descuidados, amigos indiferentes. Es que físicamente no tienen tiempo sino para estar en un turno, empatar con otro y tratar de recuperarse de ellos para recomenzar el carrusel. ¿A qué horas se actualizan, a qué horas leen, sí tienen tiempo de darse un gustico sin afanes, sin carreras, sin estar mirando el reloj para irse a acometer una nueva jornada?

¿No le parece abominable andar con la ropa en el carro, dormir tres a cinco noches por semana fuera de la casa en una cama de uso colectivo, sin la privacidad del baño propio, embutiéndose de afán comida chatarra en los cambios del semáforo mientras va de un sitio a otro? ¿No es horrible que la esposa le tenga que llevar los niños al trabajo los fines de semana, porque de otra forma no es posible que se vean y compartan aunque sea unos minutos?

Y pasan los años, y nada que le baja al ritmo. El autoengaño permanente no le permite ver que está dejando en un trabajo la juventud y la salud mientras engorda la cuenta bancaria que probablemente otros van a disfrutar. Claro, compró una casa en un estrato dos estratos por encima del suyo, pues no puede ser inferior al compañero que se le adelantó en la decisión y no puede ser en el barrio de siempre, pues uno “tiene que progresar en la vida”. Y el auto tiene que ser más nuevo y más grande que el del colega, pues todo el mundo debe darse cuenta que “uno no es ninguna lagaña de mico”.Y la familia exige y presiona, pues hay que darse caché y estatus y la experiencia muestra que no hay nadie más arribista, esnobista y exhibicionista que la clase media cuando le da por el ascenso social. Entonces es un círculo vicioso que nunca se acaba, el endeudarse, el consumir sin limite, el trabajar sin descanso para poder cumplir, etc.

Muchas veces lo único que nos hace detenernos a reflexionar, no es el producto de una racionalización o de una elucubración filosófica que nos hace caer en cuenta de que somos poco menos que unos esclavos, sino un infarto fulminante, una estadía en una unidad de cuidados intensivos, una separación, una infidelidad, delincuencia o drogadicción en el hogar y mil tragedias más, cada una peor que la otra.

Hay que recordar que cuando soñábamos con estudiar y especializarnos, lo hacíamos entre otras cosas para tener una mejor calidad de vida. ¿Acaso sí lo hemos logrado? ¿Sí vivimos mejor? O simplemente somos esclavos con título universitario sin tiempo para nosotros mismos, ni para nuestras familias, sin lugar para el crecimiento intelectual, para el goce mundano y el regocijo estético, para sentir en el cuerpo y en los sentidos el sublime placer de sentirnos vivos y sanos y vigorosos y agradecerle a la vida por tantos privilegios y beneficios que nos ha dispensado y que muchas veces derrochamos imbécilmente sin siquiera darnos cuenta.

No hay que pretender enriquecerse en el primer año de ejercicio. Las cosas van llegando, las recompensas se obtienen cuando el trabajo se hace con responsabilidad, constancia y dignificando a la persona como un ser integral. Es mejor un profesional culto, equilibrado, feliz, compensado anímica y espiritualmente, que genere confianza entre sus semejantes, que un pobre rico que lo único que tiene es plata, un vulgar burro de oro que sólo piensa en el billete y en el trabajo, el profesional más adinerado del cementerio.

Esos años de trabajo-adicción sin sosiego pasan su cuenta de cobro en úlceras, insomnios, hipertensión, lumbagos, impotencia, malgenio crónico, migrañas. Tarde o temprano la hipófisis y la glándula pineal llaman a juicio por el maltrato, por el abuso contra el ciclo circadiano, por la sobrecarga. Y uno se enfrenta al espejo, a la noche oscura e interminable y descubre que no hay marcha atrás.

Colega, su familia lo necesita. Vuelva a los placeres elementales que tan feliz lo hacían cuando no estaba obsesionado con el trabajo. Tenga una diversión, un oficio, un entretenedero para que no se aburra cuando se jubile, si es que no llega enfermo de tanto trabajar. Lea, ríase, goce, disfrute. Vida hay solo una y se nos está acabando. Colega, no trabaje tanto.

Nota: Publicado en el periódico PRINCIPIO ACTIVO, Facultad de Medicina U de A, Junio 2013









¡¡¡¡DESTACADO!!!!
Cuentos propios, leídos por el autor:



Comentarios:

Me encantó "colega no trabaje tanto"


Recibidos
x

ADRIANA ANGEL aangelramon@gmail.com

08:58 (Hace 34 minutos.)
para 
Buenos días

Por casualidad del destino encontré el video "colega no trabaje tanto" y quedé "plop"
y quisiera contarle porque...

Me encantó porque ví reflejada en el la realidad de nuestra profesión, profesión que amo
 pero que suele quitarle mucho a quienes la ejercen. 

Hace algún tiempo trabajaba así, de sol a sombra, hasta que en mi vida apareció mi hijo y
me permitió abrir los ojos a todo eso que usted describe, pero que la mayoría lastimosamente
nunca vé. Fue así como decidimos con mi esposo que solo trabajaría en las mañanas y
renunciaría al otro puesto,mis propios colegas no entendían como era que yo sólo iba a
 trabajar hasta el medio día y que obviamente iba a "sacrificar" un salario por dedicarme a
mi hijo en las tardes, acaso no lo puede cuidar tu mamá o una tía o si quieres te recomiendo
 una excelente niñera, me decían. pero nosotros teníamos claro que dejar de trabajar en la
 tarde no era "sacrificar" un puesto, todo lo contrario, CONTINUAR ALLI ERA SACRIFICAR
NUESTRO HIJO, NUESTRA FAMILIA, porque entre otras cosas, por alguna razón somos
el gremio con más índice de separaciones, infidelidades  y en general familias disfuncionales
 (pero que esperábamos,  si nos vemos más con la gente del hospital y dormimos más en el
 hospital muchas veces, que con la familia).

Y entonces también aparece la consabida pregunta, y no piensas especializarte?, pues quererlo
sí, porque me encanta estudiar pero cuando  racionalicé la realidad mía y la comparé con la
de mis compañeros especialistas, nuevamente entendí algo que radicalizó mi decisión de
no especializarme. Yo soy médico general, trabajo hasta el medio día, puedo cuidar a mi
 hijo, vivo bien (hablando del contexto social), cuando mi esposo llega del trabajo podemos
compartir tiempo los 3, las fechas especiales puedo compartirlas en familia, en cambio mis
amigos especialistas, todos están en un afán social enorme (el mejor carro, la acción del club,
 viajes al exterior, etc), es cierto, ganan más que yo pero trabajan 3 veces más que yo, no t
ienen tiempo para disfrutar en familia, no pueden dejar de trabajar ni un día porque las
deudas los agobian (aunque obviamente ninguno lo reconozca),  así que decidí firmemente
no especializarme, he visto que SE GANA MAS DINERO PERO SE OBTIENE A CAMBIO
MENOR CALIDAD DE VIDA.

Y entonces tomé otra decisión en mi vida y fue buscar una fuente de ingreso diferente, que
algún día me permita no sólo disfrutar de todo esto que hoy en día estoy disfrutando con mi
familia, sino que me permita también algún día ejercer LA MEDICINA QUE SOÑÉ EJERCER,
 esa que idealizaba cuando presenté el examen de admisión en la Universidad Nacional  y no
 la que me tocó ejercer cuando me entregaron mi tarjeta profesional y me metí en todo este
rollo laboral y social de ser médico, donde se debe sacrificar la esencia de tu profesión para
poder mantener el salario a toda costa, donde te toca entender frases como "el POS no lo cubre",
 "la consulta es de 20 min", "hay que hacer reducción del gasto", "ese examen solo lo pueden
solicitar los especialistas" (claro si logran conseguir la cita con el consabido Dr.). Es así como
la realidad de nuestro sistema se reduce a los "pobres" médicos amarrados por el sistema, sin
 tiempo para sí mismos ni para sus familias, atendiendo a pacientes que ni siquiera eso les
 reconocen, conocedores de sus derechos lo que los hace muy demandantes ante el médico
 pero no ante la entidad que los cobija a ambos y la otra cara de la moneda, los "pobres"
pacientes atendidos por médicos "amarrados", sobresaturados de trabajo, mal dormidos,
mal comidos, en mal estado de salud, con dificultades enormes como humanos que son.
Podríamos pensar que tenemos un problema de publicidad engañosa, una cosa es la que
nos prometen cuando nos matriculamos en la universidad y otra muy diferente la que obtenemos
cuando nos entregan la tarjeta profesional.  

Es así como en conjunto con otros médicos nos hemos dedicado a algo que nosotros
hemos llamado "médicos en rehabilitación", nos hemos dedicado a mostrarles que hay
formas diferentes de ganar dinero sin tener que sacrificarlo todo por el dinero, que nuestras
 familias nos necesitan ahora, que con el tiempo podremos también ejercer la profesión
de una manera diferente, donde el motor para ejercerla no sea el dinero  sino la pasión
y la vocación que nos motivó a estudiarla.

Doctor, con todo esto quiero decirle muchas gracias, es bueno saber que somos varios
 pensando de la misma manera, para que con el tiempo seamos muchos y ojalá algún día,
 fuéramos todos. 

Si algún día pasa por Bogotá, no dude en contactarme, por favor avíseme, en realidad
 quisiera conocerlo y presentarle a los colegas "rehabilitados" con los que trabajo.

Un abrazo

Oscar Henao

11:58 (Hace 10 minutos.)
para 
Simplemente excelente su artículo. No podría expresarlo de mejor manera. Gracias por compartirlo

Wednesday, January 23, 2013

RESEÑAS DE LAS NOVELAS NEGRAS PUBLICADAS POR EDICIONES B

Estudiosos de la novela negra como el periodista JORGE CONSUEGRA de la revista  Libros&Letras y el académico de la Universidad de Antioquia, GUSTAVO FORERO QUINTERO, director del congreso Medellín Negro, han publicado reseñas con el análisis literario de las novelas DESPUES DE ISABEL, EL INFIERNO y ¿ALGUIEN HA VISTO EL ENTIERRO DE UN CHINO?

Fuente:
http://www.librosyletras.com/2013/01/despues-de-isabel-el-entierro-de-los.html?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+LibrosYLetras+%28Libros+y+Letras%29

http://www.elnuevosiglo.com.co/articulos/2-2013-despu%C3%A9s-de-isabel%E2%80%A6-el-entierro-de-los-chinos.html





Después de Isabel… 
el entierro de los chinos 


Por: Jorge Consuegra (Libros y Letras

Muy poco a poco la Novela Negra ha ido entrando a Colombia. Ya son varios los periodistas y los escritores y las editoriales y las universidades y los libreros que se están dando a la tarea de promocionar, difundir y vender este género que ya lleva muchos años en EUA y otro tanto es España, tan es así, que en la península Ibérica la Semana Negra se ha convertido más que en un ícono del mundo editorial español. 

En Argentina el número de novelas de este género sobrepasó la cifra de los cien títulos en los últimos diez años, algo similar en México y un poco menos en Chile; en Colombia estamos apenas en el amanecer, y aunque se han hecho esfuerzos, aún nos falta mucho para que el motor arranque, de todas formas Fernando Iriarte puso un buen punto hace unos días años con sus novelas, seguido de Gonzalo España y hoy ya estamos casi por las dos docenas de escritores, todos igual de profesionales y dedicados a escribir lo mejor de su creación en este maravilloso género. 

Uno de esos disciplinados autores es Emilio Alberto Restrepo del que uno se extraña, pues es un médico antioqueño dedicado con alma, vida y sombrero a su profesión, entonces ¿de dónde saca tiempo para crear sus novelas? El asunto es que B y Medellín Negro publicaron el año anterior Después de Isabel, el infierno y ¿Alguien ha visto el entierro de un chino?nouvelles que bien valen la pena leerse, especialmente la primera que está extraordinariamente bien tejida iniciándose con el asesinato de una destacada médica que iba a un centro asistencial a cumplir con su labor y de pronto todo empezó a complicarse. 

Su novio, Augusto “Tuto” Trespalacios se extraña sobremanera de su muerte y empieza a buscar la o las razones por las cuales fue asesinada y a medida que avanza en su investigación, se da cuenta que se ha ido metiendo en un oscuro laberinto, como oscuro es lo que sucede en el interior de ese centro geriátrico. 

Andrés García, también médico y amigo de Isabel Isaza la médica asesinada, dialoga con “Tuto” y entre los dos tratan de descubrir qué fue lo que sucedió con Alejandro Osorio, un hombre adinerado a quien castran y de un día para otro sale del lugar sin que nadie de razón de su salida… 

La novela tiene un personaje muy importante y es la hermana Caridad, un ser oscuro, tenebroso, de mucho cuidado y quien es la protagonista de todo lo que sucede en ese laberinto de miedo, y aunque aparece en muy pocas páginas, no hay duda que ella es la protagonista de esta novela. 

Emilio Alberto Restrepo así como es un reconocido médico en Medellín, no dudamos en decir que estanouvelle lo gradúa como uno de los buenos creadores literarios del país. De pronto la segunda novela no sea tan brillante: ¿Alguien ha visto el entierro de un chino? y todo porque para explicar la muerte de los chinos propietarios de un restaurante, Restrepo da una serie de explicaciones para esclarecer los hechos. 

De todas formas, sus personajes tienen solidez, como el “sacerdote” Ramón Aranzazu que dice ser pariente de Fanny Aranzazu y quien cae en las redes del “prelado”; también tiene protagonista Carlos Oquendo conocido como “Carrique” y que vivió en el mundo de la política; y luego otros personajes que le ponen “picante” a la narración. 

Al final Restrepo nos dice por qué se produjo el deceso del oriental y explica lo sucedido con la esposa del mismo, con un argumento bastante bueno aunque, como arriba decimos, fueron muchas las vueltas para lograr desenredar la madeja… 

Vamos por buen camino con la Novela Negra en Colombia.




Presentación de las novelas DESPUES DE ISABEL, EL INFIERNO/¿ALGUIEN HA VISTO EL ENTIERRO DE UN CHINO, de Emilio Alberto Restrepo
 (Incluidas en el prólogo del libro publicado por ediciones B)
Lo mejor del relato de crimen contemporáneo son sus posibilidades de representación épica del ajedrez social que puede llevarnos a cada uno de los ciudadanos al delito, por un lado, y a la muerte, por el otro. En cualquiera de estos casos, cada vez más la voz del criminal o de la víctima se pone por encima de la del antiguo detective o el policía, que tradicionalmente investigaba y contaba la historia desde su punto de vista privilegiado. Ese nuevo héroe se desenvuelve en un mundo épico que rebasa las características del capitalismo industrial, base de la novela moderna anglosajona, para dar cuenta de conflictos periféricos del orden mundial. Por esta razón, en sistemas complejos donde la modernidad aún no es la regla, la resolución del argumento se da de maneras muy distintas a la sanción y, como lo demuestran autores latinoamericanos del género, el imperio de la libertad o la inconsciencia social colocan a ese héroe al margen del mundo legal que antes servía de referencia.
Un ajedrez de este tipo es el que propone Emilio Alberto Restrepo en sus textos “¿Alguien ha visto el entierro de un chino?” y “Después de Isabel, el infierno”, novela finalista en el Primer Premio Internacional de Novela Corta Mario Vargas Llosa, celebrado en 2011. En la propuesta narrativa del escritor, que parece ser el jugador más confiable del tablero, el lector-contendor debe ser un cauteloso crítico que vaya descubriendo el curso mismo de la anécdota criminal. En este encuentro, sin embargo, la resolución puede ser la caída inquietante de cada una de las figuras blancas y negras y un territorio despoblado y, al parecer, sin sentido lúdico alguno para los objetivos del azar. Su narración posee una singularidad tal que los criminales y las víctimas conforman una amalgama de inseguridad y desconfianza que impiden una perspectiva moralizante: monjas tenebrosas a la manera de El silencio de los claustros, de Alicia Giménez Bartlett, que alternan con un sistema de salud espantoso como el que expone uno de esos personajes, en una síntesis emblemática de lo que, desde el punto de vista de mis trabajos académicos, constituye la anomia social que explica el género: “En este oficio hay muchos torcidos, usted sabe que la norma es la corrupción. La salud es uno de los negocios más rentables, entonces hay mucho tiburón bregando a quedarse con la tajada más grande, mordiendo al que se le atraviese, tratando que quedarse con el pedazo más grande del pastel”.
En general, en ese mundo de corrupción e ilegalidad se desenvuelven los personajes de los relatos de Restrepo: un novio abandonado, alcohólico y cobarde, que fracasa en su búsqueda de los responsables de la muerte de su amada; una secretaria, investigadora por accidente, que se ve envuelta en las redes del poder; un detective retirado que nos cuenta una vieja historia y un estafador infiltrado que hace de las suyas para apoderarse del dinero de la madre de un delincuente consumado. Estos héroes se desenvuelven en medio de las víctimas más elocuentes: una pareja de chinos en un barrio marginal, un hombre castrado por las hermanas de la caridad, enfermos mentales que robustecen el mercado de sangre, una parroquia de mentiras y sus leales feligreses. La omnisciencia permite estas experiencias y otras tales como la visión panorámica del caos (“Al tipo le achacaban todo lo que pasara, pero al parecer no era del todo una exageración. Parece que mandó matar a su primera esposa en un accidente de tránsito y el chofer involucrado —antiguo empleado— apareció muerto poco después”) o cierto humor del escritor (“Y Fanny procedió a cantarle hasta el himno de Checoslovaquia y poemas en esperanto”). Los relatos suceden, además, en el barrio de clase media baja, en un “Hogar de la Misericordia” o en restaurante popular y una calle cualquiera de un centro urbano que se convierten en escenarios de un crimen anónimo y rápidamente olvidado.
Esta perspectiva hasta cierto punto indicativa del hecho supone otra forma de entender el tema de la naturaleza humana. Esos personajes, sus conflictos y sus motivaciones parecen ilustración de la dinámica de la acción por encima de la reflexión. Ya no se trata de describir desdoblamientos de doctores Jekyll, ni tampoco de recrear la epopeya de mártires que “se lo buscaron” y se entregan sumisos al cadalso luego de un gran discurso de sacrificio. Criminales comunes y corrientes o víctimas en medio del dolor  surgen como nuevos héroes, pues la sociedad produce estos y otros individuos de los más diversos matices psicológicos sin que apenas se les dé el derecho a la reflexión.
Este ejercicio en torno al significado contemporáneo del crimen continúa así en Ediciones B la Colección Novela de Crímenes, iniciada por autores como Ramón Illán Bacca, Gonzalo España y Luis Fernando Macías, y continuada por Julio Balcázar Centeno y Inés Lucía Blackie, ganadores del Primer Concurso de Relato de Crimen del Congreso Internacional de Literatura Medellín Negro. Desde este último espacio, se busca fortalecer esta literatura reveladora y crítica de los conflictos sociales y las crisis de la naturaleza humana.


Prof. Dr. Gustavo Forero Quintero
Universidad de Antioquia
Director de Medellín Negro

A propósito de la serie de Novela Negra de Ediciones B y de las publicaciones asociadas con el Congreso Internacional de Literatura  "Medellín Negro", en la página:

Salió esta información:




Monday, September 24, 2012

NOVELA NEGRA / ENTREVISTA EN EL PERIODICO EL COLOMBIANO

Emilio, el ginecobstetra de la novela negra
En total, Emilio contabiliza ya 12 novelas. Las dos más recientes fueron publicadas por Ediciones B. FOTO JUAN ANTONIO SÁNCHEZ.
Tomado de EL COLOMBIANO, 24 de Septiembre de 2012

Emilio, el ginecobstetra de la novela negra

Emilio Alberto Restrepo tiene ya dos títulos en el género de novela negra, en un volumen de Ediciones B.
Por JOHN SALDARRIAGA | Publicado el 24 de septiembre de 2012
Ya había matado a algunos de sus personajes. Ya había andado por caminos de truculencia. Pero ahora, Emilio Alberto Restrepo da un paso más: incursionó de lleno en la novela negra. En la novela detectivesca. Parece que se siente cómodo en ella y tiene planes de quedarse.

Él viene escribiendo desde los 80, cuando ganó el premio de la Universidad de Antioquia con un trabajo titulado Poemas para pervertir a la juventud. Después escribió novelas de diversos tópicos. Los círculos perpetuos, El pabellón de la mandrágora. Y con esa personalidad hiperactiva, que le exige siempre estar haciendo cosas y diciendo con la boca o con los libros, ahora son 12 las novelas que tiene este ginecobstetra, que no separa sus dos profesiones, la de contador de historias y la de médico; las combina.

Como médico, va “embaucando” a las pacientes con cuentos que sirven de anestesia. Como contador de historias, acude a anécdotas y sucesos que ocurren en el hospital, curiosos unos, terroríficos otros.

Isabel y los chinos
Después de Isabel, el infierno y ¿Alguien ha visto el entierro de un chino? Son dos novelas cortas que conforman un volumen de la colección Novela Negra, de Ediciones B.

“Los médicos somos como detectives: vamos tras la pista de las causas de un mal, del mismo modo que los investigadores van detrás del esclarecimiento de un crimen. Ante nosotros se sienta un viejito y nos dice: ‘me duele en esta parte, me salió una mancha en tal lado y comí tal alimento’. Esos son indicios que nos sirven para tratar de esclarecer las causas del mal. Nunca llega diciéndonos: ‘doctor, tengo apendicitis”.

Después de Isabel, el infierno es la historia de una mujer residente de ginecología a quién asesinan a la salida en su automóvil de un refugio de ancianos, al parecer, por robarle el computador portátil y... Está bien, no contaré más.

En ¿Alguien ha visto el entierro de un chino?, una pareja de asiáticos, dueña de un restaurante, es asesinada en su casa. Nadie ha visto nada, pero la gente y las autoridades se dan cuenta de que adentro hay cadáveres por el hedor y por la presencia de gallinazos que quisieran darse un festín.

Conocedor del género, voraz lector de los relatos de Edgar Allan Poe, Gilbert Keith Chesterton, sir Arthur Connan Doyle, Ágata Christie y especialmente de Raymond Chandler, maestros del género, sabe que tradicionalmente, en la novela negra, un detective, por lo general dotado de una inteligencia asombrosa, resuelve un caso que se efectúa en un sitio específico.

En estas novelas, los asesinatos suceden como ocurren los crímenes en Medellín: sicarios que llegan en sus motocicletas y descargan sus ametralladoras. Y los investigadores no tienen que se profesionales en ello, sino circunstanciales. En la de Isabel es el novio, quien después de superar las iniciales etapas de la tristeza, comienza a esclarecer datos que le resultan extraños.

“Yo me baso en hechos de la vida real, que conozco de primera mano o por las noticias. En la novela de Isabel, conocí el caso de una médica asesinada y lo demás es ficción; en la de los chinos, la noticia de ese extraño crimen salió en los diarios y yo me fui llenando de recortes de prensa sobre el caso y yo me encargo, con la ficción, de tergiversarlo todo. Yo soy más bien un tergiversador”, revela Emilio, quien también siente encanto por estar en esquinas, tiendas de barrio, donde termina de enterarse de los asuntos que le interesan para sus ficciones.

Thursday, September 13, 2012

NOVELA NEGRA- MEDELLIN NEGRO-ENTREVISTAS EN TELEANTIOQUIA Y TELEDONMATIAS


En el escenario del Congreso Literario "Medellín Negro", en TELEANTIOQUIA,
en el programa LAS TRES GRACIAS, invitaron al escritor Emilio Alberto Restrepo
a hablar del libro que reúne las dos novelas, DESPUES DE ISABEL, EL INFIERNO y 
¿ALGUIEN HA VISTO EL ENTIERRO DE UN CHINO?






NOVELA NEGRA - TELEDONMATIAS. Entrevista de Alfredo Molina


"A propósito de la publicación de sus novelas de género negro, el periodista Alfredo Molina entrevistó al escritor Emilio Alberto Restrepo, vinculado desde su infancia y por lazos familiares al municipio de Don Matías. El resultado es esta conversación de la que se extracta la parte netamente literaria."






Wednesday, September 12, 2012

NOVELA NEGRA - MEDELLIN NEGRO







EMILIO ALBERTO RESTREPO Y SUS NOVELAS NEGRAS EN YOUTUBE

Emilio Alberto Restrepo fue invitado al programa "Medellín al derecho y al revés" de Radio Bolivariana
a hablar con los periodistas Reinaldo Spitaletta y Daniel Botero, a propósito del lanzamiento de su libro
con las novelas cortas del género negro  Después de Isabel, el infierno y ¿Alguien ha visto el entierro de un chino?, publicadas por Ediciones B

Sunday, September 02, 2012

NOVELA NEGRA

NOVELA NEGRA

MEDELLIN NEGRO En el programa "Medellín al derecho y al revés", de Radio Bolivariana.


El 1 de Septiembre de 2012, en el programa "Medellin al derecho y al revés", de Radio Bolivariana, los periodistas Daniel Botero Y Reinaldo Spitaletta entrevistaron a los escritores Emilio Alberto Restrepo y Luis Fernando Macías y al académico Gustavo Forero con motivo del lanzamiento de dos volúmenes de la serie negra de Ediciones B  en el Congreso Internacional "Medellín Negro", en el marco de la Fiesta del Libro. En esa semana se publicó el libro que contiene dos novelas cortas de género negro: ¿Alguien ha visto el entierro de un chino?  y Después de Isabel, el infierno, del autor Emilio Alberto Restrepo.





CARATULA DEL LIBRO CON LAS DOS NOVELAS, DE LA COLECCION DE NOVELA NEGRA DE EDICIONES B
¿ALGUIEN HA VISTO EL ENTIERRO DE UN CHINO?
DESPUES DE ISABEL, EL INFIERNO



SINOPSIS DE LAS NOVELAS
¿ALGUIEN HA VISTO EL ENTIERRO DE UN CHINO?

Villa Santa es un barrio de clase media baja, habitado por desempleados, prostitutas, mecanicos y recicladores. La rutina bulliciosa de un diciembre es interrumpida por dos hechos muy notorios: La pareja de los Ling, un par de esposos de cerca de sesenta años, pacíficos y queridos desde siempre, dueños del restaurante chino de toda la vida, es encontrada muerta en su propia casa. Nadie vio ni oyó nada, no hay señales de robo, todo se encuentra en su sitio. Él en la bañera y ella en el refigerador. No hay ninguna pista. A los pocos días, en una cafetería del barrio a menos de dos cuadras del restaurante chino, es asesinado Carlos Oquendo, un exsenador salido de las entrañas de Villa Santa. Tenía muchos enemigos, pero los autores no fueron capturados ni el crimen esclarecido. Por esos días, un sacerdote, el padre Aranzazu, viene haciendo gestiones para fundar en el barrio la parroquia que tanta falta les hace. Mientras tanto se va a dando a conocer de sus feligreses. Todo parece aislado; una primera mirada no permite ver que hay un elemento único que lo podría explicar todo.


DESPUES DE ISABEL, EL INFIERNO

Esta Novela es Finalista en el Primer Premio Internacional de Novela Corta Mario Vargas Llosa, 2011, entre casi   670 manuscritos.

La médica Isabel, residente del último año de la especialización de Ginecología, resulta asesinada en una calle de la ciudad. Al parecer un caso aislado, un hecho más de la violencia diaria de la metrópoli, un aparente intento de robo. La investigación oficial se cierra casi de inmediato. Todos están desconcertados, pues ella no tenía enemigos, ni amenazas, ni enredos afectivos aparentes, era bella y apreciada. Una revisión de los mensajes del celular de ella, una conexión con un albergue de caridad que cuida enfermos, un señor que resulta castrado sin motivo aparente, le permiten a su novio Augusto penetrar en una maraña que nunca pensó que pudiera existir y que al final podría develar muchas cosas que desconoce sobre Isabel, sobre la ciudad, sobre el sistema de salud y la clase política.

ENTREVISTA EN LIBROSYLETRAS.COM A PROPOSITO DEL LANZAMIENTO DEL LIBRO CON LAS NOVELAS EN LA COLECCION DE EDICIONES B

Entrevista, Emilio A. Restrepo


 
Posted by Libros y Letras on miércoles, septiembre 05, 2012 No comments 


No. 6.152, Bogotá, Miércoles 5 de Septiembre del 2012 

Si realmente me quieres, regálame un libro. 

Diana Ponds 

Emilio A. Restrepo


He tenido siempre el vicio solitario de esculcar las librerías de viejo, las ventas de garaje, los rebuscadores callejeros del centro.


Por: Jorge Consuegra (Libros y Letras)

Ya son varios años los que hemos invertido para que en Colombia ingrese al fascinante mundo literario de la Novela Negra y sólo hasta ahora los resultados se están empezando a ver con escritores comoGonzalo España quien publicó en el 2011 El caso Mondiu ( B ) una humorística obra en donde un inspector investiga la muerte de un hombre a quien después de asesinado, le cercenan el miembro viril. Pero también Fernando Iriarte quien es, sin lugar a dudas, quien más se ha dedicado a escudriñar, investigar y escribir sobre este género. También ha ingresado a este escenario de la Novela Negra el escritor Luis Fernando Macías el autor de Gámbito de rey aceptado ( B ) quien logró muy buenos comentarios en la Feria del Libro de Bogotá. También debemos incluir al samario Ramón Illán Bacca con Deborah Kruel, una novela situada al finalizar la década de los cuarenta del siglo pasado cuando se creyó que las tropas hitlerianas habían enviado destacamentos de espías para apoderarse de Colombia. Muy buena novela. Y aunque Simón Ospina y Juan José Gaviria han dicho que no pensaron que su novela Para matar a un amigo estaba en su pensamiento como Novela Negra, muchos de sus lectores así la han catalogado. 



Ahora, con la Fiesta del Libro de Medellín y con “Medellín Negro” que llega a su tercera edición, aparecen nuevas propuestas literarias, entre ellas de la Emilio A. RestrepoJulio Alberto Balcázar eInés Lucía Blackie quienes publican sendas obras, ingresando de esta forma por la puerta grande de la Novela Negra colombiana. 

Dialogamos con Emilio A. Restrepo sobre su pasión sobre este género. 

- ¿Cómo ha sido su vida con los libros? 
- En mi casa desde siempre hubo libros. Crecimos en medio de las ediciones baratas de Colcultura y Ariel Juvenil, de las revistas de Walt Disney y comics de todo tipo que intercambiábamos con los amigos. Hoy me sorprendo de la estructuración literaria de esas aventuras. Se las tomaban realmente en serio. Luego mis padres se suscribieron al Círculo de Lectores: cuatro libros por mes. Hubo una lucha que mis papás perdieron, la de las “buenas costumbres”: evitar que comiéramos leyendo, entrar al baño leyendo, leer hasta tarde en la noche, libros en los paseos o en el carro en movimiento. Pero lo que pretendían lo lograron y nos formaron como lectores. Recuerde: años sesenta, no televisión, no videos, sólo amigos, calle y lectura. ¡Ah!, y la maravillosa influencia de un teatro de barrio y la tradición oral de la esquina, de la cuadra (con los marihuaneros, los mejores y más delirantes conversadores, portento de mentirosos creativos), además de las grandes historias alrededor de tíos mayores, abuelos y primos. Después la lectura ya era un hábito, hacía parte de lo normal de la vida cotidiana. Luego los estudios de medicina y lo mismo: leer y leer. Un complemento perfecto con el cine para una búsqueda única: las historias. 

- ¿Siempre su vida ha estado cercada con libros, protagonistas, alegrías bibliográficas? 
- Siempre he tenido libros al lado mío. Lo primero que exploro en una casa o en un colegio es la biblioteca. He tenido siempre el vicio solitario de esculcar las librerías de viejo, las ventas de garaje, los rebuscadores callejeros del centro. Nunca he perdido la ida y la escarbada. La última reforma de mi casa fue para reacomodar los libros y los discos, incluyendo los acetatos. En esa transición, ingresé sin conflicto a los lectores electrónicos y ahora a las tabletas. Con este sistema, he conseguido todos los libros que he querido, los que había anhelado, incluso los que eran referentes y no nunca pude conseguir en físico, por ejemplo: Los mejores cuentos policiales, recopilados por Borges y Bioy Casares y la colección del Padre Brown y así una interminable lista. Es un verdadero regocijo. Desde pequeño me interesó también la escritura. Participaba en los periódicos y concursos de los colegios, lo mismo en la universidad. Me la tomé en serio cuando me inscribí en el Taller literario de Asmedas, bajo la tutela del escritor Mario Escobar Velásquez

- ¿Cuál fue la primera Novela Negra que recuerda haber leído? 
- Ingresé al género por los referentes obligados: los casos de Sherlock Holmes, muchas novelas baratas de Agatha Cristhie y ediciones populares de Simenon. No las entendía como “Negras”, sino simplemente de “detectives”, incluidas muchas de bolsillo, puro “pulp” de cinco centavos como Silver Kane o Lou Carrigan, y las novelas gráficas de Rip Kirby y el Agente Secreto X-9. Lo primero realmente negro que leí, fue un cuento que encontré en una revista argentina, escrito por Dashiell Hammet llamado “Un hombre llamado Spade”. Luego en la Biblioteca Básica Salvat leí la “La maldición de los Dain”, del mismo autor. Ahí en realidad perdí la inocencia. Por otro lado, en el teatro “El Subterráneo”, que fue de culto en la ciudad, vi varias películas cuando era adolescente: “El Halcón Maltés”, Marlowe (con James Garner), “La dama de Shangai”, entre otras y ciclos de cine del mismo tema. Era ya claro, eran las historias que me gustaban y que desde entonces me estaban marcando. 

- ¿Qué concepto tiene de este género? 
- Es apasionante. Es entretenimiento puro. Desata la curiosidad en el lector, lo hace cómplice, lo involucra y lo envuelve en un juego de acierto y adivinación con elementos lógicos que casi siempre lo sorprenden y lo excitan. Por lo demás, se basa en historias poderosas e impactantes. Los personajes son fuertes y deben estar bien dibujados. La narración tiene que estar muy bien escrita, sin cabos sueltos y sin trampas burdas, pues si el interés decae o hay engaños, el lector la abandona sin consideración. Además escudriña la sociedad y sus normas, describe la ciudad, su ética, su entorno, su ambiente, sus pecados. Es una fotografía del alma colectiva en la selva de cemento. Desnuda sus costumbres más ocultas y sus tendencias más abyectas. Muestra el submundo que hay debajo de la superficie, por debajo de lo aparente, un universo mucho más grande y salvaje del que nos imaginamos y que ruge bajo los neones y la contaminación de la ciudad. 

Después de Isabel, el infierno, narra la historia de una tragedia casual. Isabel, residente de ginecología en una universidad de Medellín, es abordada por unos asaltantes que quiebran el vidrio del vehículo en el que se desplaza, le roban el computador y le disparan, dejándola muerta en el acto. Al parecer, se trata de un crimen circunstancial, un robo como tantos que suceden a diario en la ciudad, pero la presencia de un mensaje de voz y algunos de texto en el celular de la hermosa médica, ocasionan una investigación que sin más, va destapando ollas podridas, en los lugares más inesperados, los hospicios de beneficencia para ancianos. La vieja fábula del lobo disfrazado de cordero.

- ¿Por qué en Colombia poco o nada avanzamos en ella? 
- Durante un tiempo, creo yo que por la tiranía del boom latinoamericano y el realismo mágico, que produjo grandes obras y autores, pero sin darles posibilidades reales a nuevos escritores, que siempre se quedaban a la sombra de unos maestros demasiado dominantes. Durante muchos años los esfuerzos editoriales se orientaron hacia los secuestrados, la narcomiseria, la historia de los capos y el vaho pestilente del narcotráfico que llegaba hasta el último rincón o los best seller norteamericanos o los manuales de autoayuda. Aquí muchos títulos de la “sicaresca” captaron toda la atención, pero hoy están casi olvidados, pues hay una saturación en los medios y en el inconsciente colectivo. Es un fenómeno interesante, dadas las condiciones de violencia que se generan en nuestro país. Pero esto está cambiando. La gente se está acercando al crimen y lo está mirando bajo una visión artística. Ya hemos aprendido a vivir con él, lo hemos padecido, ahora lo queremos entender, mirarlo bajo una perspectiva distinta. 

- ¿Ha intentado escribir Novela Negra en otras oportunidades? 
- Hasta el momento he publicado cinco novelas, casi todas avaladas con algún premio. La primera, Los círculos perpetuos, ya esboza los ingredientes, pues en la primera página matan un médico y en los capítulos siguientes, su hermano inspector arranca con la investigación en busca de la venganza. Fue finalista en el Premio internacional de Novela corta “Alvaro Cepeda Samudio”, lleva 4 ediciones y la primera la hizo SIC editorial de Bucaramanga. Otra, La milonga del bandido, cuenta la historia de una banda de pillos que azota ciudades de Colombia y España, mostrando su faceta humana, el sufrimiento por su condición, en una historia llena de aventuras y giros inesperados. En esta búsqueda, un tanto febril, llevo doce novelas negras. En cinco de ellas ya aparece un detective criollo, Joaquín Tornado, que se enfrenta a casos que tienen lo más cruento de la novela negra moderna: cine snuff, la mafia en los deportes, las apuestas, la corrupción política, el tráfico de arte, las aseguradoras, la prostitución de alto nivel, el ciudadano del común vulnerado por un estado y un sistema que lo pisotean, etc. Estas permanecen inéditas, pero se están concretando ideas para su publicación en un mediano plazo. 

- ¿De los grandes maestros de este género cuáles son los que más ha leído y lee con inmenso gusto? 
- Por supuesto, uno con los clásicos va a la fija y Chandler y Hammet son unos maestros. Entre los que escriben en español, he leído a Vásquez Montalván, a Francisco González Ledesma, a Paco Ignacio Tabio, a Roberto Ampuero, A Ricardo Pligia, a Luis López Nieves. En la galería de honor están también los impresionantes John KatzenbachDavid Baldacci y Markaris Petros. Me gustó mucho la Trilogía Millenium, a la que llegué por una reseña muy favorable que escribió Vargas Llosa. Y en el santuario siempre van a estar Willkie CollinsConan DoyleSimenonAgatha y otros que vienen del policial, que tienen gran calidad y ejercen una gran influencia. 

- ¿Cómo ve a los autores de este género en Colombia? 
- Los tres que ha publicado Ediciones B en su serie, son de todo mi gusto. En el género, están muy activos Mario Mendoza, constante y disciplinado, Santiago GamboaOctavio EscobarSergio Álvarez,Hugo Chaparro. El género goza de cabal salud, los autores están motivados, el público responde y ya las editoriales se están comprometiendo. La asistencia de los lectores a los diálogos múltiples, a las presentaciones, la invitación de los colegios y universidades a hablar del tema así lo demuestra. En los talleres literarios, los jóvenes autores están creando. Los guionistas se empiezan a interesar. Como veo las cosas, creo que ya arrancó el buen momento de la novela negra en Colombia. 

- Denos una opinión sobre "Medellín Negro". 
- El congreso Internacional de Literatura “Medellín Negro” este año llega a su tercera edición en el marco de la Fiesta del Libro. Ha sido un éxito total y está a la altura de sus similares en Barcelona, Gijón, México, Buenos Aires y Getafe. Tiene invitados de muchos países, hay lleno total. La novedad de este año es la publicación de dos libros, dentro de la serie de novela negra apoyada por Ediciones B. Se presentan dos ejemplares con cuatro novelas cortas, dos en cada uno: El primero tiene el ganador y primer finalista del concurso literario convocado por el evento: Los cautivos del fuerte de apache deJulio Alberto Balcázar C. y Año Nuevo de Inés Lucía Blackie. El otro volumen contiene las novelas¿Alguien ha visto el entierro de un chino? y Después de Isabel, el infierno de mi autoría. Esta última finalista en el Primer Premio de Novela Corta Mario Vargas Llosa, entre más de 600 originales. Se trata de un evento importante, con gran énfasis en lo académico. En él se reúnen estudiosos, académicos y escritores a explorar a profundidad el tema del género negro en el cine, la literatura, el arte, la socio-antropología, etc. Lo apoyan la Universidad de Antioquia y la alcaldía de Medellín y para acabar de ajustar es gratuito. En resumen, está condenado a hacer historia, mejor dicho, ya la está haciendo. 

- Muy brevemente hable de su novela Después de Isabel, el infierno
- Voy a citar las palabras que hizo Luis Fernando Macías, también autor de Ediciones B en la presentación: “Después de Isabel, el infierno, narra la historia de una tragedia casual. Isabel, residente de ginecología en una universidad de Medellín, es abordada por unos asaltantes que quiebran el vidrio del vehículo en el que se desplaza, le roban el computador y le disparan, dejándola muerta en el acto. Al parecer, se trata de un crimen circunstancial, un robo como tantos que suceden a diario en la ciudad, pero la presencia de un mensaje de voz y algunos de texto en el celular de la hermosa médica, ocasionan una investigación que sin más, va destapando ollas podridas, en los lugares más inesperados, los hospicios de beneficencia para ancianos. La vieja fábula del lobo disfrazado de cordero.”