Tuesday, January 29, 2019

ENTREVISTA EN EL PERIÓDICO EL TIEMPO

En la edición del 28 de Enero de 2019 salió esta entrevista del periodista Miguel Osorio Montoya
Tomado de: https://www.eltiempo.com/colombia/medellin/el-escritor-antioqueno-emilio-restrepo-lanzara-un-nuevo-libro-este-ano-319978




Foto:
Jaiver Nieto/ETCE
Por: Miguel Osorio Montoya

28 de enero 2019 , 11:43 a.m.
Antes de ser médico y especialista, Emilio Restrepo conoció la vocación de su alma: la
de contador de historias. Por eso, desde muy pequeño, se interesó por lo que sus padres,
tíos y abuelos le contaban cuando se reunían en la cocina de la casa. Y, si hacían falta más
 historias, se iba para el teatro Mariscal; cuando salía de allí, contaba a sus amigos lo que
 había visto, lo hacía con detalle, con teatralidad.
Luego se convirtió en médico y se especializó en ginecobstetricia y laparoscopia, pero su
vocación genuina perduró: 14 libros suyos han sido publicados por diferentes editoriales. 

Restrepo considera que su carrera de escritor, que ha llevado a la par con la medicina, se
 ha ido formando lentamente. En 1991 publicó Textos para pervertir la juventud, un
poemario que ganó el primer lugar en el ‘Concurso de Poesía Universidad de Antioquia,
120 años Facultad de Medicina’.
Mis historias siempre se han movido en dos ámbitos: el barrio y lo que sucede en el entorno médico
El escritor todavía recuerda, con entusiasmo, cómo fueron leídos esos poemas en varios
 recitales de la ciudad y la alegría con que la juventud se volcó a leerlos.

Sin embargo, se dio cuenta de que su vocación no era escribir en verso. Entonces, comenzó a
hacerlo en prosa, con mucho más ahínco, tratando de narrar historias fuertes, ambientadas
 en los problemas de una ciudad como Medellín. 
“Mis historias siempre se han movido en dos ámbitos: el barrio y lo que sucede en el entorno médico. Son dos mundos muy ricos para un escritor, mis libros casi siempre giran en torno
 a ellos”, explica.
'La novela negra no es un género menor'
Fue precisamente en ese ambiente de ciudad que el médico inventó un personaje: Joaquín
Tornado, un detective privado algo mundano, dotado de una capacidad de análisis envidiable,
buen observador y notable interrogador. Su apellido, Tornado, es una metáfora de su 
vertiginosa personalidad, su acelerada forma de actuar y su implacable severidad para
 tratar a los sospechosos.
Este esfuerzo de UPB con la novela negra es único en el país, en ningún otro lugar se está tomando este género con la seriedad que lo estamos haciendo
La primera aparición de Tornado fue en 2013. Ese año, bajo el sello editorial del ITM,
 se publicó Un asunto Miccional y otros casos de Joaquín Tornadodetective. Allí, el
 investigador se enfrenta a una serie de casos ambientados en Medellín, que bien pueden
 ilustrar lo que es la ciudad. En uno de ellos, por ejemplo, Tornado debe averiguar por qué
 a un grupo de taxistas de la Villa de Aburrá los estaban asesinando con un tiro de gracia y
dentro de sus propios vehículos.

Luego, debe desentrañar otro caso complejo que aparece publicado en un periódico
sensacionalista que circula en la ciudad. El diario informa de dos muertes en un mismo día:
 un abogado que parece haber sufrido un infarto y un joven que se colgó dentro de su propia
 casa.
A Tornado lo tengo que sacar todos los años con casos nuevos, aventuras diferentes. Si no lo hago, es como si se muriera
Pero Tornado apareció, al parecer para quedarse, bajo el sello editorial UPB, en 2015. La
obra de Restrepo forma parte de la serie Policías y Bandidos, que publica la universidad.
Son cuatro autores los que se incluyen en esta colección: Jonh Saldarriaga, con su personaje
el fiscal Rosado; Memo Ánjel, con su detective Rambert; Verónica Villa, con Marina; y
Emilio Restrepo, con Joaquín Tornado.

La idea, dice Restrepo, es que cada año se publique un libro de cada uno de los autores.
Por eso, dice, los lectores ya se identifican y conocen a los personajes, incluso más que a
 los autores.
El que quiera ser escritor que no espere aplausos, tampoco admiración. No, lo importante son las historias que brotan de uno, del alma
Para el médico, la novela negra no debe verse como un género inferior o de segundo orden
dentro de la literatura: “Este esfuerzo de UPB con la novela negra es único en el país, en ningún
 otro lugar se está tomando este género con la seriedad que lo estamos haciendo. Por eso, ya nos invitaron al festival Medellín Negro de este año, allá expondremos nuestro trabajo”.

Bajo la editorial UPB se han publicado tres libros de las aventuras policíacas de Joaquín
Tornado. Este año, dice el autor, espera presentar uno nuevo. Justifica la prolificidad: “A
Tornado lo tengo que sacar todos los años con casos nuevos, aventuras diferentes. Si no lo hago,
 es como si se muriera”.
¿Reconocimiento?
Restrepo dice que, a pesar de haber publicado 14 libros y sido finalista de concursos literarios
como el Álvaro Cepeda Samudio, no es muy conocido en los círculos literarios fuera de la ciudad. Sin embargo, eso no parece preocuparlo. “A mí me llama más gente a preguntar por mis libros, desde España que desde Bogotá. Acá en la ciudad hay muy buenos escritores como Esteban
Carlos Mejía, Memo Ánjel, Darío Ruiz. En Bogotá, por ejemplo, no los conocen”, asevera.
Y, a paso seguido, da un consejo para quienes pretenden emprender una carrera literaria
“El que quiera ser escritor que no espere aplausos, tampoco admiración. No, lo importante son 
las historias que brotan de uno, del alma. La literatura debe ser el siquiatra personal, lo que nunca lo abandona a uno”.

Miguel Osorio Montoya
Para EL TIEMPO
MEDELLÍN
@MigoroMontoya
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Un libro lleno de historias de pícaros, pillos y malevos

Gamberros S. A. reúne historias del barrio y la ciudad.
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06 de febrero 2017 , 05:40 p.m.
Es importante, primero, definir la palabra gamberro. El gamberro es una persona marcada 
por la falta de escrúpulos, que tiene una tendencia al desorden social.
El médico y escritor Emilio Restrepo recopiló historias de personajes con esa característica y publicó el libro Gamberros S. A. (Historias de pícaros, pillos y malevos) que será presentado 
el próximo miércoles en la Biblioteca Pública Piloto, en conversación con el escritor y
 director del Taller de Creación Literaria de la Universidad de Antioquia, Luis Fernando
 Macías.
Restrepo es un producto de la clase media. Se crió en Belén y conoció todas las dinámicas
 del barrio. Aclara que no había mucha violencia.
Muy joven se volvió lector y contador de historias, gracias a los libros de pistoleros y cómics,
 los clásicos de la literatura y las grandes novelas norteamericanas.
Al momento de elegir una carrera se fue por la medicina. Quería ejercer una profesión que le permitiera interactuar con el ser humano. Aunque la medicina lo absorbió y dedicó mucho
tiempo a sus estudios, buscó un espacio para continuar con su pasión por la lectura. “Siempre
 he tenido la fascinación de contar. De hecho, yo asumo la vida como el arte de contar una historia diaria”, comenta el escritor.
Restrepo era todo un contador de historias, narraba la cotidianidad del barrio de una manera
oral. En lo escrito se quedaba corto, hasta que apareció el Taller de la de Antioquia, entonces
bajo la dirección del escritor Mario Escobar.
Ahí pasó de lo oral a lo escrito. “Cuando ingresé al Taller empecé a tener las herramientas 
del escritor. Empecé a tener las herramientas que antes eran orales, y me permitieron narrar mediante la posibilidad de la creación literaria”, señala.
Desde entonces no ha dejado de escribir, lo que le permite tener 10 novelas publicadas y
escribir el libro Gamberros
S. A.
El autor invita a leer el libro porque es la expresión de una ciudad subterránea que no conocemos.
“La gente no sabe que hay un submundo enorme rugiendo bajo sus pies. El libro habla de 
ese submundo, de la gente que no tiene las mismas oportunidades, de la gente que está insatisfecha con la vida, que está resentida con el mundo porque siente que el mundo le quitó
una oportunidad”, explica.
MEDELLÍN

Monday, December 17, 2018

Presentación Marina y un caso en el aire y Nos vemos en el infierno mon amour

Presentación Marina y un caso en el aire y Nos vemos en el infierno mon amour
Noviembre 29 2018

Presentación de las nuevas novelas de la colección Policías y Bandidos de la Editorial UPB. Nos vemos en el infierno mon amour de Emilio Restrepo y Marina y un caso en el aire de Verónica Villa Agudelo. Moderadora, Nataly Osorio Hincapié. Casa Museo Otraparte, jueves 29 de noviembre de 2018



https://soundcloud.com/marina-grisales/presentacion-marina-y-un-caso-en-el-aire-y-nos-vemos-en-el-infierno-mon-amour

Thursday, December 06, 2018

SER MÉDICO EN COLOMBIA:¡VAYA UN OFICIO DIFÍCIL!


SER MÉDICO EN COLOMBIA:¡VAYA UN OFICIO DIFÍCIL!

Emilio A. Restrepo Baena
Tomado de: Revista 360 2018  

Esta es la tercera edición de la publicación que presenta el medio de comunicación 360. Como siempre, recogemos lo mas relevante del año en distintos frentes, analizamos el futuro y presentamos distintos puntos de vista sobre lo tratado. Esta Revista llega a mas de 20.000 personas en las ciudades de Medellín, Bogotá, Cali, Barranquilla, Cartagena y Manizales.


El trabajo del médico en Colombia, a la luz de la ley que nos rige, se ha vuelto poco menos que imposible cuando no indignante, todos los días menos apetecido y cada vez más mal remunerado.

Los intermediarios del sistema no solamente explotan su trabajo pauperizándolo cada vez más, sino que se quedan con el mayor porcentaje de las ganancias que se derivan del ejercicio de la profesión, obviando conceptos como calidad y solidaridad.

Recordemos algunas de las situaciones que nos atormentan:

Los abogados que tratan en todo momento de pescar en río revuelto, sometiendo por cualquier razón al médico, justa o injusta, al riesgo permanente de ser demandado. Cualquier motivo genera una demanda, sin ninguna consideración de tipo ético. Muchos de ellos engolosinan al paciente o a su familia, les cobran el adelanto para comenzar a trabajar y disparan el proceso. No les importa lo que tengan que enfrentar, si las evidencias son reales o no, si los testigos son válidos o no, el  plan es tratar de conciliar y sacar la mejor tajada posible. Si no lo logran, asumen inicialmente el proceso y en el desgaste natural de él, lo más común es que pierdan rápidamente el interés; de hecho, cerca del 98% de las demandas médico legales son precluidas o falladas a favor del médico. Pero en el camino quedan grandes costos, angustias que no tienen precio y menguan la tranquilidad, la autoestima y el entorno personal y familiar del galeno involucrado; se generan enemigos potencialmente peligrosos, el prestigio se socava, se crea un precedente. Y todo por la plata. Y todos los que estamos en esto sabemos que un altísimo porcentaje ejercemos con ética y compromiso, con responsabilidad y honradez, que nadie se complica porque quiere, que nadie daña a un paciente a propósito, que explicamos bien los procedimientos para que la persona sepa a que se está sometiendo cuando firma el consentimiento informado.

Los malos colegas, verdadera peste que nos implica estar durmiendo con el enemigo, bajar la guardia y no saber que a la vuelta del pasillo nos espera la puñalada trapera, por resentimiento, por celos profesionales, por envidia, por luchas de egos, por competencia desleal, por dinero, etc.

Los sapos, usualmente camuflados entre el personal paramédico, son capaces de destruir en un minuto con un comentario venenoso un prestigio construido durante años a base de sacrificio, coherencia y trabajo duro. En ocasiones reciben prebendas de las aseguradoras o de los abogados carroñeros en busca de casos para demandas por delatar con disimulo los errores ocurridos o las complicaciones.

Los acompañantes del paciente, incluido el infaltable “pato” o “metiche lambón” que es el que más grita, el que más injuria, el que más amenaza, sobre todo en los servicios de urgencias, más aún si está borracho. En todo acto siempre está por delante la advertencia de que si algo sale mal, a pesar de lo grave que esté el paciente, el galeno se tendrá que ver con él y atenerse a las consecuencias.

Los auditores médicos, verdadera piedra en el zapato, que si bien en el diseño teórico del sistema son muy importantes, en el acontecer cotidiano no hacen más que perseguir a sus colegas clínicos, entorpecer el trabajo, dilatar los procesos (exámenes, remisiones, cirugías), glosar las cuentas para retrasar los pagos y así favorecer a las empresas promotoras, pervirtiendo los preceptos del juramento hipocrático y la ley 23 de 1981.

Las oficinas de control de las direcciones de salud, empecinadas como están en lograr finiquitar los procesos de acreditación y certificación, al mismo tiempo que mantienen en la nómina oficial hordas enteras de burócratas sin cosas distintas que hacer fuera de esperar la quincena, descubrieron que aplicando miles de requisitos inverosímiles ocupan el tiempo y se lo quitan a los que sí tienen que trabajar.

El modelo de las empresas prestadoras de salud o EPS, que sólo busca la producción y el rendimiento económico sin más contemplaciones o alternativas. Bajar los costos y gastos a cualquier precio, sacrificando la dignidad profesional y la calidad del servicio. Hay varias que al final del año sacan una lista de los médicos que menos droga recetan, que menos exámenes ordenan y que menos remiten al especialista. Según el criterio de la tabla de calificación, esos son los mejores, porque tienen “un sentido clínico más agudo”; tienen derecho a que les renueven el contrato, lo que por obvias razones no ocurre con los últimos del listado, que resultan ser los más onerosos para la EPS. Nadie se pregunta si son buenos o no, responsables, prácticos o éticos.

El exceso de ambición, acaso presionado por un arribismo muy ampliamente extendido entre el gremio, hace que el médico se involucre en maratones de varias jornadas sucesivas, sin descanso, sin apenas ver a la familia, exhausto, sin tiempo ni disposición para reposar, disfrutar, estudiar y actualizarse.

Los laboratorios farmacéuticos y sus representantes los visitadores médicos tratando de imponerle a como de lugar sus formulaciones, presionándolo para que recete sus productos sin sustento bibliográfico riguroso y veraz, muchas veces mentiroso, tratando de comprarle la conciencia con bisutería para convertirlo en un idiota útil a su servicio.

Los pacientes sabihondos o que se creen de mejor estirpe, que siempre saben más que uno de medicina, que cuestionan todos los conceptos, que siempre piden  segundas y terceras opiniones, que se enojan si no se les ordena el examen que ellos consideran necesario aunque el criterio clínico diga lo contrario.

El egocentrismo y la megalomanía de especialistas que se creen ungidos por un soplo divino y sobredimensionan su importancias personal y profesional llegando a mirar por encima del hombro a sus colegas, tornándose insufribles e insoportables  a través de los años.




En fin, podríamos seguir enumerando los factores que nos impiden trabajar como es debido, como lo diseñamos en nuestros sueños de juventud y darle un poco más de estatus y calidad a nuestra labor y a nuestro nivel de vida. Evidentemente, toda generalización puede conllevar a una arbitrariedad y en la enumeración hay con seguridad honrosas excepciones, pero con la mano en el corazón, todos sabemos que hay mucho de cierto en ello, que no estamos todo lo bien que anhelamos, que estamos desunidos y solos, amenazados por mil factores y mal pagados, vulnerables y sin muchas otras opciones para rectificar en el camino. Solo la mística, el apostolado, la entrega y el amor con que asumimos lo que hacemos nos defienden contra la amargura y la intolerancia.

Thursday, November 29, 2018

COLEGA, CUIDADO CON LOS SAPOS


COLEGA, CUIDADO CON LOS SAPOS



Desde tiempos inmemoriales, como el dinosaurio de Monterroso, el sapo siempre ha estado allí. Y no necesariamente al despertar: desde todo momento, al dormir, al irse, al regresar. Nunca se han movido de su hábitat natural,  la babosa humedad de su charca. Porque uno de sus atributos es la omnipresencia. Cuente con él, como con las brujas, los fantasmas y los recuerdos. El sapo siempre va a estar ahí, atento, sus ojos enormes y fijos, silencioso, con la lengua rápida y la piel fría, dispuesto a tirar leche, presto a saltar, a mimetizarse con el paisaje, a confundirse con el entorno.
El Sapo es imprescindible y no puede faltar en ninguna reunión humana de más de tres personas. No se aguanta las ganas, (ya que en él es una necesidad biológica y existencial) de contar, de llevar y traer, de aventar, de delatar; y no lo hace por llamar la atención, pues su estilo es rastrero, hipócrita y servil. Por el contrario, pretende pasar desapercibido, diluirse en las situaciones, hacer que nadie lo note.
Por eso, hace lo posible por no ser descubierto y actuar de manera soterrada, porque sabe que hace daño, tiene conciencia de que no está haciendo lo correcto, pero es algo más fuerte que él y lo sigue realizando, y lo volverá a hacer una y otra vez, pues está en su esencia, es su naturaleza y se mira al espejo y sabe que no puede hacer otra cosa distinta, pues es su gran lastre y está sentenciado: es un sapo. No puede ser otra cosa. Y ya tampoco quiere cambiar.
Y lo grave es que lo disfruta y se regocija de ello. La delación, o la difamación de la honra del prójimo es su pequeño triunfo del día a día. Y traga saliva e hincha el cuello y redobla el vientre, en un agobio de felicidad cuando el dardo llega a su destino. En silencio se goza su victoria mientras, atento, planea la siguiente acometida. Y no gasta afán, sabe esperar, la paciencia es su virtud.
Y no crea, colega, que es algo que se depura con la formación y el ingreso. No sea tan ingenuo: Se da en todos los estratos y en todos los oficios.
Se reconoce desde pequeñín, pues muy temprano en la vida define su vocación, ya que es algo que le surge de lo más profundo de su entraña y tiñe de convicción todas y cada una de sus células y no se cuestiona por ello, al estar convencido de que hace lo correcto y es su forma habitual, aunque oculta, de interacción con sus semejantes. Además, desde su más tierna infancia en los colegios y grupos juveniles es estimulado por curas, tías y maestros.
En los trabajos, es la mano derecha de jefecitos de media petaca y de los mandos medios, sobre todo de los menos dotados. Es el que trae y lleva, el que denuncia a los pocos segundos de presentado un hecho, con riqueza de detalles y haciendo su propio énfasis sobre lo acaecido. Que quede clara la falta del otro, que se note la intención de sus palabras, que se arrepienta de su emprendimiento, de su iniciativa, de su liderazgo. Porque al sapo le duele el avance del otro, la superación del otro, los valores y talentos del otro, de los cuales, casi siempre, él carece.
Desde que aparecieron los celulares inteligentes, es el más rápido con la foto, con la grabación, con la evidencia. Es experto en posar con disimulo para selfis que tienen como fondo a la víctima de su delación. Es de una velocidad inverosímil para registrar la posición prohibida del amigo, el sueño inoportuno del compañero, la rascada indecorosa, el gesto reprochable, el comentario crítico del inconforme. No puede ver un teléfono porque le da un temblor y lo acomete un sudor frío. Nadie tan raudo como él para marcar un número, para enviar un mensaje, para hacer que el coordinador se entere de algo que se supone no debería hacerlo.
Con reserva, es el primero en manifestarse en el cumpleaños del jefe, en traer regalitos discretos de sus paseos, en dejar la torta, en poner las serpentinas. Aunque esté a punto de reventarse por dentro, aguanta con una sonrisa de estoicismo los regaños y las reconvenciones con una agradecida bajada de cabeza.
Y no luche, colega, que no lo va a desterrar. Por uno que se descubra, otros cuatro se ocultan. Por uno que se ponga en evidencia y se gane la justa animadversión de personas trabajadoras y buenas que hacen su trabajo con compromiso y coherencia, otros cuatro se aprestan a reemplazarlo, serviles, dúctiles, acomodados, dispuestos a enclavarle la puñalada trapera al que les dé la oportunidad. Porque es su identidad, es su naturaleza, así son y no van a cambiar. Además, cierto tipo de jefes los estimulan y los alientan a seguir siendo sapos y ello les hace feliz, se lo gozan y es la mejor forma de dar rienda suelta a su pequeñez y a su mezquindad, pues no pueden ser de otra forma. Está en su código genético y en su necesidad de obtener satisfacciones y prebendas.
Colega, aprenda a convivir con los sapos, pero en lo posible, no se deje hacer daño de ellos. Si toca, tómese la foto con ellos, deles la palmadita en la espalda, no les niegue una sonrisa, entienda que tienen muchas carencias y son seres faltos de afecto y seguridad personal, pero no por ello   baje la guardia. Trate de ser discreto y cuidadoso y no dejarse lesionar por sus acciones; cree mecanismos para que sus palabras no lo traicionen y que nada de lo que diga o haga pueda ser utilizado en su contra, pero no pretenda erradicarlos, colega. Es una lucha perdida desde el inicio. No sea iluso. Y en los ratos libres, dedíqueles una reflexión, un pensamiento crítico o un artículo de opinión. Tenga la seguridad de que lo avientan porque lo avientan, pero no se van a dar por aludidos.
Colega, cuidado con los sapos...y, sobre todo, ¡¡¡no sea sapo!!!


ÑAPA:

Una buena tanda de cuentos leídos por el autor para Teledonmatías https://emiliorestrepo.blogspot.com/2015/06/cuentos-



Más artículos de la colección CONSEJOS A UN JOVEN COLEGA https://www.youtube.com/playlist?list=PLm-lfL5KTbVOjHC0N-0MJveoeRRfLY4EP


Tuesday, November 27, 2018

Policías y bandidos en serie editorial Periodista Juan Paz

El Reverbero de Juan PazPrimicias de la política, empresariales y de la farándula


https://juanpaz.net/policias-y-bandidos-en-serie-editorial/

Policías y bandidos en serie editorial


El Fondo Editorial de la Universidad Pontificia Bolivariana presenta una colección dedicada a inspectores, policías y bandidos.

Con esta serie, se le quiere dar impulso a la novela negra en Colombia, en una gran apuesta. Se trata de publicar novelas de personaje, en sagas que cuenten a través de sus entregas anuales nuevas aventuras de estos detectives que poco a poco se han ido posesionando en el competido mercado editorial. NOVEDAD: es la única serie en Colombia dedicada a la literatura policiaca y al género negro, con personajes de colección. Toda una novedad editorial. Digna de ser apoyada.

En la presentación de esta colección, explica el escritor Emilio Alberto Restrepo (foto), que “la producción de novela negra en Colombia es más una excepción que una regla y obedece casi siempre a las iniciativas aisladas y muchas veces personales, que no configuran un movimiento literario como tal, a pesar de que en  todo el mundo esté experimentando un nuevo auge, con escritores de oficio y lectores fieles que responden con creces a las expectativas del mercado “.

Señala, igualmente, que “la novela explora el mundo profesional del crimen, haciendo una disección de su entorno, preponderantemente urbano, profundizando en las características más oscuras y abyectas de la Ciudad y de la sociedad. En ella, el objetivo no es solo resolver el crimen, responder a las preguntas de quién y cómo, sino saber el dónde y el porqué, yendo más allá de lo aparente, dándole la importancia debida a los hechos y las cosas que rodean el misterio, recordando que detrás de él, siempre hay unos seres humanos derrotados y en decadencia y otros que se obstinan en aproximarse a la verdad, no importa lo dolorosa que sea lo que se paga por ello”.

Para el autor, esta colección del Fondo Editorial de la Universidad Pontificia Bolivariana, “marca un hito”,  porque apoya la producción local con sagas de personaje, con escritores antioqueños que sin complejos de inferioridad escriben para un mundo globalizado, pintando desde adentro un entorno de ciudad que padecen y conocen, con detectives originales que historia tras historia narran los entresijos de esa urbe despiadada que ruge bajo los pies de una metrópoli caótica e indiferente, con un humor irreverente y una ironía que les da una mirada muy particular “. (Foto portada)

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Define la serie Policías & Bandidos como un esfuerzo coherente y riguroso en el que ya hay publicados dos libros de cada uno de los personajes, con la idea de que se extienda, “dándoles continuidad a través de las historias contenidas en novelas cortas que privilegian el entretenimiento y la complicidad con el lector “.

En este primer momento de la colección están: el ex inspector Rambert, de Memo Ánjel , “que en este volumen reúne su caso, esta vez ambientado en el Caribe”; el fiscal Oscar Rosado, de John Saldarriaga , “que hurga en los rincones oscuros de Medellín para resolver el crimen de un teatrero” y Joaquín Tornado, de Emilio Alberto Restrepo , “en esta ocasión contratada para investigar el crimen de un futbolista de élite que juega en Europa y que regresan a una víctima de un atentado “. Además una novedad: una autora mujer, con un personaje femenino: la escritora Verónica Villa con Marina, una guardia de seguridad que resuelve crímenes. Hasta ahora van publicados 2 libros de cada personaje.

El próximo 29 de noviembre en Otraparte(Envigado), se hará el lanzamiento de los volúmenes 8 y 9, con un par de aventuras de Tornado y Marina. Es un ejemplo de producción editorial digno de recomendar, novela negra de Medellín para el mundo, escrita por autores locales, con historias llenas de ingenio que pintan la ciudad y el oscuro mundo del crimen y la corrupción, en novelas de gran factura literaria, llenas de humor y conocimiento de la naturaleza humana.

Más información en:

http://joaquin-tornado-detective.blogspot.com

https://www.upb.edu.co/es/noticias/editorial-upb-tiene-la-primera-mujer-colombiana-escribiendo-novela-negra

https://www.veronicavillaagudelo.com/

Informes: Casa Museo Otraparte Cra 43A n.º 27A Sur – 11 Avenida Fernando González Envigado – Colombia 29 de Noviembre 2018  6:30 pm

Invita Editorial UPB

Wednesday, November 14, 2018

LAS NARCONOVELAS: REALIDAD VS RATING



LAS NARCONOVELAS: 

REALIDAD VS RATING


Para su trabajo de grado, las estudiantes de comunicación Social de la UPB, Giseth García y Diana Marcela De los Ríos entrevistaron al escritor colombiano Emilio Alberto Restrepo, al semiólogo y comunicador Federico Medina Cano, al crítico de medios Omar Rincón sobre la actualidad de la narco-novela en la literatura y la televisión colombiana. Como resultado, se produjo este documental que hace un análisis del fenómeno del crimen en la literatura y la televisión del país, ampliamente exportado a los medios de todo el mundo.




NARCONOVELA EN COLOMBIA



NOVELA NEGRA EN COLOMBIA




Saturday, November 03, 2018

JOAQUÍN TORNADO EN TELEDONMATÍAS

JOAQUÍN TORNADO EN TELEDONMATÍAS

Una entrevista sobre  JOAQUÍN TORNADO con la periodista Laura Osorio. Se explora a fondo el personaje en sus 3 primeros libros