Saturday, March 10, 2012

ENTREVISTA A EMILIO ALBERTO RESTREPO EN MOMENTO MEDICO, EN 2004

La Callada Presencia
Los círculos perpetuos
Novela debutante de un médico de oficio, escritor por vocación, gozón por convicción
ASMEDAS felicita a nuestro colaborador en MOMENTO MÉDICO, el doctor Emilio Alberto Restrepo Baena, por la publicación de su novela “LOS CÍRCULOS PERPETUOS”, finalista en el Primer Concurso de Novela Breve “Álvaro Cepeda Samudio”, recomendada ampliamente para su edición por los jurados Gustavo Álvarez Gardeazábal, Enrique Serrano y Juan Gustavo Cobo Borda.

El lanzamiento nacional se efectuó en la Feria Internacional del Libro en Bogotá, el pasado mes de mayo y el lanzamiento local en la Biblioteca Pública Piloto en junio, donde se lanzó la segunda edición.

Se trata de una entretenida y sorpresiva obra narrativa, enmarcada en un entorno urbano, con un lenguaje muy especial y un particular y negro sentido del humor. Ambas ediciones están completamente agotadas, por lo que se viene preparando la tercera, que en próximos días saldrá a las librerías.
Ha merecido comentarios elogiosos de los periódicos locales; su nivel de aceptación y ventas ha llamado la atención, y críticos y literatos como Luis Fernando Macías, Mario Escobar Velásquez y Reinaldo Spitaletta la han recomendado con entusiasmo en diferentes foros y escenarios, considerándola digna representante del efervescente movimiento de literatura urbana que, hoy por hoy, hace furor en los medios literarios.
Entrevista exclusiva realizada por nuestro periodista Luis Reinaldo Franco Restrepo
¿Cuándo comenzó a escribir? ¿A qué se debe su afición por escribir obras literarias?

Comencé a escribir temprano en mi vida, al final de la infancia ya garrapateaba canciones y esbozos de poemas que gracias a mi Dios hoy reposan en los dulces aposentos de la indiferencia y el olvido. A pesar de que en esa época ya escribía, me defino más como un lector que como un escritor; además, ¿quién, que se precie de ser colombiano, no llegó en alguna ocasión a cometer algún poema? Desde entonces he tratado de trabajar el cuento corto y la crónica, la mayoría de las veces sucumbiendo en el intento. Ahora ando en una lucha cuerpo a cuerpo con la novela. De ahí las cicatrices y laceraciones.

¿Por qué un médico se dedica a la literatura?

Evidentemente, no es un oficio incompatible; de hecho, el ser médico me permite estar en permanente contacto con el ser humano que está frente a uno en condición de paciente, saber de sus angustias y aflicciones, explorar un poco detrás de la historia que todos tenemos por dentro y estamos ansiosos o necesitados de contar; si usted supiera todo lo que se esconde tras de un caso clínico, toda la riqueza anecdótica y filosófica que allí está como un filón literario presto a ser explorado; y no es un caso excepcional, recuerde los múltiples ejemplos, Artur Conan Doyle, Cristian Barnard, Robin Cock, Anton Chejov y, a un nivel más criollo, Manuel Uribe Ángel, Jaime Restrepo Cuartas, Tiberio Álvarez cheverry, Tomás Quevedo Gómez, Fernando Rivillas Casas y un largo etcétera.
¿Dentro de qué género clasifica su obra literaria?
He trabajado poemas en verso libre, pero mucho más el cuento, la crónica urbana (como son todas las que he publicado en MOMENTO MÉDICO de ASMEDAS, en la columna “La callada presencia” y que hace parte de un libro en proceso de edición llamado “Crónicas de la ciudad de la furia”. También han aparecido publicadas en el periódico EL MUNDO y LA HOJA de Medellín, y la revista CAMBIO. Luego hice la novela “LOS CÍRCULOS PERPETUOS”, primer finalista en el concurso de novela breve “Álvaro Cepeda Samudio”, convocada por SYC editorial, actualmente en su tercera edición, con un nivel sorprendente de éxito que honestamente nos cogió por sorpresa. Fue escrita para exorcizar viejos fantasmas que habitaban mi memoria y las ganas de escribir y divertirme, pero no contaba con el entusiasmo con que fue recibida. Acabo de terminar una novela de hospital, titulada “EL PABELLÓN DE LA MANDRÁGORA”.
¿Se ha visto influenciado por algún estilo literario?

Evidentemente nuestra generación tiene toda la carga del boom latinoamericano con cierta rebeldía contra el realismo mágico, que no le queda
bien hecho sino a García Márquez. Tenemos encima muchas lecturas de él y de Bennedetti, Hemingway, Cortazar, Borges, Cabrera Infante, Agata Crhistie, Conan Doyle etc. También admiro a los humoristas y a los cronistas, Vargas Tejada, Salom Becerra, Samper Pizano, Klim, Castillo Gómez, JJ Hoyos, Adriana Mejía, Aricapa, ETC.
¿Qué obras ha escrito? ¿Ha publicado alguna de ellas?

Tengo dos libros publicados. El primero, “TEXTOS PARA PERVERTIR A LA JUVENTUD”, ganador de un premio de poesía en la Universidad de Antioquia en l991, que tuvo dos ediciones, y la novela “LOS CÍRCULOS PERPETUOS” a la que ya hice referencia.
¿En qué se basó para hacer su Novela?

Es una Novela sin muchas pretensiones, fundamentalmente urbana, que trata de mostrar la brutalidad de vivir el día a día en la montaña rusa de una gran ciudad despiadada y cruel, sin perder del todo la esperanza, refugiados en la opción del humor como tabla de salvación, demostrando cómo los hechos no son aislados, cómo la realidad es circular y nos involucra sin querer en su agitado vaivén. Está enmarcada dentro del ambiente de un barrio de clase media, con personajes de carne y hueso que todos conocemos y hemos convivido con ellos.
¿Los personajes de sus obras son reales o son ficticios? Parece que se burlara de ellos. ¿De dónde saca los temas?

En su esencia son reales, compañeros de mi crianza, amigos o referentes de historias, o sobrevivientes a la tradición oral de las leyendas urbanas de nuestra ciudad, por cierto, rica en ellas. A veces con varios personajes de la vida real, se hace una mezcla y se obtiene un personaje fuerte, literariamente muy llamativo. Lo de burlarse de los personajes es muy relativo, cuando uno tiene la característica de burlarse primero de uno mismo. Es cierto que algunos de los personajes caen en lo grotesco, pero qué se le hace si ellos son así en el espejo de sus propias vidas, casi una caricatura de sí mismos. Además, siempre he pensado que el humor es un arma muy poderosa de comunicación, que no se debe desdeñar, tratando de no pisar la delgada línea de lo ridículo y lo grotesco. Cuando esta herramienta se usa en forma adecuada, se roba la complicidad del lector, quién se involucra en forma cómplice en la obra y la recomienda con entusiasmo. Los temas están ahí, lo atropellan a uno buscando ser narrados. Esta ciudad es rica en hechos, en situaciones de todo tipo que, relatadas en otras culturas, pudieran parecer exageraciones. Cuando uno agudiza los sentidos y empieza a tratar de capturar el detalle, la historia, la anécdota, anotando en libretas de apuntes o grabando, descubre que hay todo un caudal de temas que están allí esperando ser tratados. Hay que tener la capacidad para verlos, la sensibilidad para moldearlos, la paciencia para acosarlos, la disciplina para torcerles el cuello.
Usted hace parte de un taller literario. ¿Qué rescata de ese modelo?

Tuve la fortuna de hacer parte del taller literario de ASMEDAS Antioquia dirigido por el escritor Mario Escobar Velásquez. Allí se maneja un gran rigor con el uso del lenguaje y sus significados como herramienta fundamental para escribir. Hay allí un fuerte análisis estrictamente técnico, respetando los estilos, que me permitió encontrar mi camino como escritor, pues antes de él, estaba un tanto divagante, sin definir exactamente qué quería. Es una experiencia que recomiendo entusiastamente a todos los que han querido escribir y no logran concretarse.
¿Las ediciones son comerciales? ¿En dónde se consiguen?

La primera edición fue publicada en Bogotá y Bucaramanga por SIC Editorial. La segunda hace parte de la colección El Tambor Arlequín, junto con otras diez obras, distribuida en un 80% en Medellín y el resto en varias ciudades. Como coincidió con las ferias del libro, los lanzamientos y las reseñas en prensa, se agotó en menos de dos meses. Actualmente circula la tercera edición, de la misma editorial y claro que tiene distribución comercial, se consigue en las librerías Al pie de la letra, Paraninfo U. de A., Palinuro, Yy en la sede de ASMEDAS.