Showing posts sorted by relevance for query cuentos leidos. Sort by date Show all posts
Showing posts sorted by relevance for query cuentos leidos. Sort by date Show all posts

Monday, September 22, 2014

UN TELEVISOR FULL COLOR. Antología EL POZO Y EL PENDULO. Publicado en Odradek, el cuento


En esta antología de cuento colombiano fue incluido mi cuento "UN TELEVISOR FULL COLOR". El comité editorial está compuesto por Elkin Restrepo, Lucía Donadio y Claudia Ivonne Giraldo.
Agradezco a dicho comité la inclusión y participo a ustedes de una lectura que hice del cuento en el evento Lectio Finale, al cual fui invitado por la facultad de medicina de la Fundación Universitaria San Martín en el grado de la promoción de médicos de 2014. Al final encuentran el video. A continuación, el cartel de presentación de Sílaba editores.


Encabezamiento
Presentación del libro

El pozo y el péndulo. Cuentos colombianos

antología de

Odradek, el cuento

en la

Fiesta del Libro y la Cultura





El pozo y el péndulo. Cuentos Colombianos

Antología de Odradek, el cuento
Con este libro aspiramos a ampliar el marco de referencia y a mostrar el estado de un género literario cuyo interés siempre creciente por parte de autores y lectores es una muy buena noticia para la literatura de nuestro país. Para la muestra, dentro de las circunstancias que la han hecho posible, hemos seguido un criterio muy sencillo, reuniendo en un mismo orden, a modo de diálogo plural, a autores de una trayectoria larga con aquellos otros que recién empiezan a publicar su obra.
Un diálogo, pues, que a la vez que constituye una continuidad, posibilita también un juego de identidad con sus afinidades y rupturas; es decir, una manera cambiante y feliz de entender el hecho literario. En el conjunto prevalece la riqueza y la diversidad; por lo tanto, una noción de las cosas que ni se jerarquiza ni se pierde en su particularidad. Ya el lector, sirviéndose de su arbitrio, elegirá a su gusto y a su gusto enriquecerá o no el texto.
Lo importante, como dicta el canon moderno, es que sea el placer el que rija esa cercanía, el lazo entre el yo y la fantasía. La magia de un buen cuento quizá resida en la forma como la imaginación nos conduce de lo que sabemos a lo que desconocemos. De lo cierto a la fascinación de lo que nos espera al otro lado del espejo. Que lo disfruten.
Autores participantes:

Mario Escobar Velásquez – Rocío Vélez de Piedrahíta – Amílkar Osorio – Esther Fleisacher – Ramón Illán Bacca – J.J. Junieles – Gabriel Uribe Carreño – Rubén Vélez – Óscar Castro García – Juan Diego Mejía – Karim Quiroga – Emperatriz Muñoz Pérez – Janeth Posada – Emilio Alberto Restrepo – David Betancourt -Campo Ricardo Burgos López – Alejandra Arcila Yepes – José Andrés Ardila – Luis Miguel Rivas – Róbinson Grajales



Lectura del cuento "UN TELEVISOR FULL COLOR".
En esta página, http://elblogdeloslagartijos.blogspot.com/2015/03/un-televisor-full-color-cuento-de.html el colega médico y escritor Carlos Alberto Gonzalez Córdoba, hace una reseña y una invitación a escuchar el cuento.

Este cuento se basa en una leyenda urbana muy difundida en varios países. En el artículo respectivo se cita:

"-Una muy común, de aire picaresco, es la que cuenta la desaparición accidental, o más comúnmente por robo, de un cadáver de alguien allegado que se murió en la mitad de un paseo y las peripecias por traerlo de nuevo al sitio de origen, en medio de graves limitaciones económicas. Es así como hemos oído de la abuelita que se murió en la costa y el traslado costaba una fortuna, entonces decidieron meterla en un baúl, o en la caja de un televisor enorme, o envuelta en una alfombra. Lo gracioso es que en la mitad del camino, generalmente durante una parada para almorzar o para ir al baño, no falta quién se la robe, creyendo que es una mercancía y no un fiambre camuflado. Oh problema descubrir que se robaron la abuelita y tratar de imaginar la cara de sorpresa de los malandrines al destapar el supuesto botín. Otros pintan la anécdota como que montaron al muertico en un taxi, sentado entre dos como si estuviera borracho o dormido. Siempre hay algún reten o una varada en mitad de trayecto o un derrumbe y una patrulla rondando."

http://emiliorestrepo.blogspot.com/2005/05/leyendas-urbanas-de-la-tradicin-oral.html

Se han escrito varios textos alusivos, mas o menos fieles a la historia. Algunos, como el mío, tratan de continuarla.

**********************************************************************

A propósito del cuento, Orlando Ramírez Casas
(Orcasas), escribió:




Hola, jóvenes:

Un hombre hacía una larga fila frente a una taquilla bancaria para cobrar un cheque en Cartagena, cuando lo acometió una apremiante necesidad de ir al inodoro. Pidió permiso al vigilante, pero éste le dijo que el banco no tenía baños públicos, y debía esperar a salir del establecimiento para buscar alguna solución. La necesidad del hombre no daba espera.
El vigilante fue donde el Gerente para plantearle la inquietud, y el hombre vio como el jefe tras del escritorio ponía cara de malas pulgas. Volvió el vigilante con la razón, en el momento en que el cajero le entregaba al cliente una bolsa plástica de color negro y un sobre de manila con la seguramente gruesa suma de dinero. Los otros clientes en fila ya se daban cuenta de que algo ocurría con el cliente de la taquilla, en el momento en
que el vigilante llega para comunicarle la razón: “*Que entre, pues, porque haremos una excepción, pero que no vaya a dejar sucia la taza porque es sólo para uso de los empleados*”.
El cliente recibió con alivio la autorización, pero se encontró con que el mecanismo de la taza estaba dañado y el producto por él dejado se atascó.
Optó, entonces, por sacar el dinero de la bolsa plástica y acomodarse los fajos entre la pretina del pantalón, y usando la bolsa plástica como guante, tomó el objeto y lo envolvió, metiéndolo todo en el sobre de manila; con lo que dio rápidamente las gracias y salió a la calle con la intención de poner el paquete en el primer recipiente de basura que se encontrara.

En ese momento hicieron su aparición dos hombres en una motocicleta  que amenazándolo con un arma lo apremiaron: “¡Preste la bolsa, rápido, preste la bolsa!”. El hombre les entregó la bolsa, y los dos hombres desaparecieron con presteza al voltear la esquina, llevándose el producto de su atraco.

He recordado ese episodio por cuenta del médico Emilio Alberto Restrepo Baena cuyo cuento “Un televisor full color” fue seleccionado para incluir en el libro de la antología de cuentos de la revista Odradek que ha sido presentado por Sílaba Editores durante la Fiesta del Libro y la Cultura de Medellín 2014. En este video, que les recomiendo, dicho cuento es leído por el autor.


¡¡¡¡DESTACADO!!!!
Cuentos propios, leídos por el autor:

Thursday, June 11, 2020

EL PUTO VIRUS: Cuento Ganador Concurso de Microrrelatos Letras en el Confinamiento CASA DE LA CULTURA SANTA ELENA

Cuento Ganador
Concurso de Microrrelatos
Letras en el Confinamiento


                      

                          https://www.facebook.com/cdcsantaelena/?epa=SEARCH_BOX


Felicitamos a los ganadores del concurso de Microrrelatos "Letras en el confinamiento"  y dentro de nuestro reconocimiento, compartimos con ustedes su textos para ser leídos y disfrutados, y también agradecemos a todos los participantes, con la firme intención de divulgar además muchos de los excelentes textos e historias creados e imaginados por ustedes.
Emilio Alberto Restrepo
Categoría Adultos
http://emiliorestrepo.blogspot.com/
@emilioarestrepo
EL PUTO VIRUS
Cuando nos confinaron por la pandemia, nunca imaginé que la vida, como yo la conocía, cambiaría de manera tan radical.

Comprendí que desconocía a esa dama que roncaba a mi lado durante décadas, que nunca me preocupé de cómo pensaba, qué le gustaba, en qué invertía el tiempo libre, ni sospechaba que se fumaba cinco cigarrillos diarios, mientras degustaba unas copas de vino, algo que también ignoraba; cuando yo llegaba en la noche su aliento no tenía rastros de aromas que pudieran delatarla.

Ni sabía que mi hija salía con un hombre casado, que se veían durante el día y en las noches y fines de semana se dedicaba a extrañarlo, no podían compartir, pues todo su tiempo lo dedicaba a su “familia-oficial”. También ignoraba que, por eso, ella estaba recibiendo tratamiento para la depresión. Ni que mi hijo ya había dejado 2 veces la mariguana y había recaído, teniendo incluso un cultivo hidropónico en casa.

Con sorpresa descubrí que yo era un extraño que compartía unas horas en el recinto cerrado de ellos, que me había limitado a ser un proveedor, que les molestaba cuando yo hacía una pregunta de más o cuestionaba algo que ellos pensaban que no tenía ningún derecho; era como si violentara un recinto privado, como si vulnerara espacios sagrados que tenían demarcados y de los cuales yo solo tenía una membresía de unas cuantas horas al día.

Entonces lo comprendí: mi rol me daba derechos restringidos y tendría que asumir mis limitaciones.

Nunca pude recuperar un territorio que-ya-no-era-el-mío y sobre el cual no tenía potestad, ni siquiera un lenguaje común y al final, creo, siento, ni medio afecto.

Cuando todo terminó, hice lo que tenía que hacer y comencé mi vida en solitario. Tuve que marcharme.

El puto virus nos había transformado a todos.
.


Sunday, January 03, 2016

FANTASMAGORÍA

FANTASMAGORÍA

Ante una convocatoria para un cuento alusivo al nuevo tranvía de Medellín (Ayacucho), escribí esta historia. Pasó desapercibida.  En Pereira convocaron a un concurso nacional de cuento y  quedó de finalista entre más de 200 propuestas enviadas; esta es la página del concurso:


Fue publicada en las memorias con los ganadores y finalistas, se pueden leer aquí (página 52):

https://issuu.com/casacreativaorg/docs/cartilladigital_2015




Ahora, el suplemento GENERACIÓN del periódico EL COLOMBIANO lo comparte con sus lectores en la tradicional recopilación de cuentos que publica al final de cada año. (3 de Enero de 2016). Aquí lo reproducimos. Es un cuento corto, que busca integrar los elementos pasados y actuales del tranvía de Ayacucho mediante la creación literaria con elementos fantásticos y sobrenaturales.
Fue reproducido también por el portal Libros&Letras:

http://www.librosyletras.com/2016/02/fantasmagoria.html




FANTASMAGORÍA                                                         Emilio Alberto Restrepo
Durante muchos años evoqué las tibias vibraciones de ese tranvía que rodaba por Ayacucho, atravesaba el río y me llevaba hasta la América.

En esa época yo visitaba a mi prometida de entonces. Yo no sabía que cuando nos despedíamos y abordaba de nuevo el vagón para regresar a mi barrio, ella se dedicaba a recibir a aquel sujeto bigotudo, de traje presuntuoso y sombrero bombín que llegaba en su propio auto. Con el tiempo se convertiría en su esposo, pero no le duró mucho la dicha, porque a los pocos meses yo me encargué de  que hiciera la transición a viuda sin que apenas nadie me relacionara con los hechos. Todo pasó como un desafortunado accidente. Era una simple cuestión de reparación que me debía la engañera.

Esa ha sido mi mayor ventaja: paso desapercibido, casi nadie nota mi presencia y casi nadie me echa una segunda mirada. Todavía hoy, sigue siendo de la misma forma. Incluso se ha acentuado más con el paso del tiempo. Es apenas natural.

Por eso me era tan fácil escabullirme tras de aquellos malandros que atracaban borrachos o campesinos  en la Plaza de Cisneros o en Guayaquil y luego de despojarlos de sus sueldos o hasta de apuñalarlos, se montaban con toda la tranquilidad en el tranvía para llegar a sus casas como si nada perturbara su conciencia. Por aquellos días, yo  gastaba mi tiempo en hacer el recorrido y mirar la gente y la ciudad a través de sus ventanas y ver pasar todo tipo cosas y aburrirme de tener que quedarme callado viendo abusos, robos y maltratos sin poder hacer nada al respecto. Hasta que no me aguanté y con sigilo empecé a detectar a cada sujeto que hacía una cosa mala y entonces lo acechaba, muchas veces siguiéndolo hasta calles oscuras en las barriadas, haciéndole pagar por haber atracado a ese anciano, o a ese obrerito  o a esa salonera que había infamado su cuerpo con alientos y sudores de borrachos para llevarles  comida a su madre y hermanitos.

Durante años, a falta de otra ocupación y totalmente convencido de la bondad de mis acciones, ejercí la justicia por mis propios medios, librando a la ciudad  de muchas de esas alimañas que tanto mal le hacían a las gentes de bien, que estaban desprotegidas ante la iniquidad y el crimen. Casi nunca tuve problemas, jugaba con ventaja y al terminar la ruta llegaba a mi cuartico con la satisfacción del que hace las cosas bien hechas,  con compromiso y criterio social.

Nadie lo sabía, pero me había convertido en un héroe anónimo que defendía al ciudadano del abuso y la agresión de los rufianes. Me había quedado con nadie, así que nadie me esperaba al llegar por las noches; estaba curado en asuntos de malos amores y soledades y en el tranvía tenía todo lo que necesitaba para pasar mi tiempo y detectar aquellos que le hacían mal al prójimo, haciéndoles pagar por ello.

Tuve que parar, cuando me gané una cuchillada de un ladronzuelo de dedos ágiles más escurridizo que todos, que  terminó clavándome su daga en todo el pecho. Fui a dar con mis carnitas al Hospital de San Vicente, literalmente vi el túnel, recorrí oscuros e insondables senderos, pero al volver a mis andanzas no descansé hasta que el maldito terminó bajo las ruedas de una volqueta, empujado por un par de brazos obstinados contra su espalda en una de las curvas bruscas que daba el tranvía al cambiar de ruta, retomando el sentido del Bosque  de la Independencia hacia el centro.

Luego de eso, el nuevo orden de vida arrasó con muchos aspectos de la ciudad, entre ellos el tranvía de Ayacucho, que se había vuelto parte mi existencia. Sin él, muchas cosas no tenían sentido, todo flotaba como en medio de una nube, la gente pasaba por mi lado sin apenas verme y  me tocó conformarme con ser un sujeto pasivo contra una muchedumbre de pillos que crecía y crecía al vaivén loco de una ciudad que no hacía sino multiplicarse sin control, a un ritmo de vértigo que me hizo cruzar los brazos en una desazón  de me hería de impotencia.

Ahora escucho en todas partes que el tranvía vuelve, es una realidad que vuelve y no veo la hora de montar en él y divisar de nuevo esta  mole de ciudad que tanto se ha transformado. Yo no he cambiado para nada, lo he extrañado demasiado, no veo la hora de que arranque nuevamente, me imagino que a más velocidad y con menos vibraciones, pero tranvía es tranvía. Tiene  una magia que no sé explicar.

Ardo en deseos  de volver a montarme en él, de apoderarme de un asiento y una ventanilla  y dar vueltas y vueltas en un circuito que nunca es igual al  otro ni rutinario. Me veo discreto, callado, haciéndome el desentendido, pero sin bajar la guardia, siempre alerta y vigilante. No veo la hora de estar pendiente y ver con disimulo a los malos que siempre están rondando a los buenos para tratar de dar el zarpazo, pretendiendo pasar impunes y sin un rasguño. Después de su golpe vendrá el mío, de eso pueden estar seguros y ya no tengo nada que perder.

Extraño los buenos tiempos, los buenos momentos y sé que puedo recuperar las sensaciones de los mejores años y volver a sentir todo eso que sentía, ese regocijo, ese aturdimiento, esa pasión que me embargaba cuando hacía justicia con mis manos, incluso cuando todavía estaba vivo. Ahora con mayor razón.

Ese ha sido mi destino desde siempre: vivir para regocijarme de la venganza justiciera que me alimentaba y morir en mi ley nadando en esas pantanosas aguas de la revancha. En este instante ya no veo la hora de tener una nueva oportunidad en el tranvía de Ayacucho, ahora que mis carnes se han vuelto inmunes a los cuchillos, a los golpes, a las balas, al olvido…

LEER MAS ARTICULOS DE "MEDELLIN, ESA DESCONOCIDA" EN:

Leyendas Urbanas de Medellín:
http://emiliorestrepo.blogspot.com/2005/05/leyendas-urbanas-de-la-tradicin-oral.html

 Crónica de los Cantantes jubilados que nos visitan:
http://emiliorestrepo.blogspot.com/2005/05/medelln-el-paraso-de-los-dinosaurios.html


 Crónica de un infiltrado en la Cabalgata de Feria de Flores
http://emiliorestrepo.blogspot.com/2008/02/un-recien-llegado-la-cabalgata-de-la.html

Medellín UNDERGROUND

¡¡¡¡DESTACADO!!!!
Cuentos propios, leídos por el autor:



Comentarios:

Orlando Ramírez Casas

4 ene. (Hace 4 días.)
para Cco:


-----------------------------------------​
Hola, jóvenes:

Mi hija, mi yerno, y mi nieto, que viven en Bogotá, estuvieron en Medellín para pasar la noche de navidad del 2015 con nosotros, y una de las cosas que hicimos con ellos fue montar en el nuevo tranvía. Nos pareció suntuoso, impresionante, una maravilla, motivo de orgullo, en el corto trayecto que está habilitado para la familiarización de los usuarios porque es una obra inconclusa que la inauguraron cruda o la maduraron biche y falta mucho en el cronograma por hacer. Mi mente pervertida me dice que esa premura se debió al afán del alcalde saliente, Aníbal Gaviria, de cortar cinta y tomarse la foto en vitrina antes de entregar el mandato. Quería figurar en la placa como el realizador de tal obra que se empezó a gestar en la administración anterior a la suya y se culminará en la que le sigue. A la manera de los toreros de cuadrilla que salen con sus capotes a hacerle el quite al toro mientras el matador se repone de la cornuda zarandeada, la Dra. Claudia Restrepo salió a dar declaraciones de que ella como gerente del Metro se había equivocado al inaugurar la obra “como parte de las celebraciones de los veinte años de la empresa Metro de Medellín”. Muy noble de su parte. Muy loable, muy leal, y muy solidario. No sé si ustedes le crean pero, como decían los abuelos, “a otro perro con ese hueso”. La publicitada preinauguración fue un hecho político para poder ponerlo a figurar en el libro de las cien realizaciones del alcalde saliente, y punto.

Al joven conductor de un camioncito transportador de mercancías para la última empresa donde trabajé, residente en el barrio Barichara de Itagüí, se le iluminaron los ojos cuando se dio cuenta de que yo era escritor. “Mi padre también escribe, me dijo, “él es taxista, pero está escribiendo un libro en el que cuenta la historia de mi tío y ya lo tiene casi listo. Ahora está buscando quién se lo publique. Lo miré con un poco de escepticismo, no lo niego, pero le hice la pregunta: “Y, ¿quién es tu tío?. No se amilanó al responderme: “Era, porque ya lo mataron. Mi tío tuvo una revelación divina de que él era un ángel vengador destinado a limpiar el mundo de la gente mala que lo rodeaba, y empezó a matar sicarios residentes en la vecindad de la comuna nororiental. Cuando lo mataron a él, él ya había logrado matar a más de veinte. ¡Un ángel vengador, un rambo criollo! Eso es cosa de no te lo puedo creer.

Fabio Restrepo, el taxista que terminó convertido en actor de cine y televisión por cuenta de una palomita actoral que le dio el director de cine Víctor Gaviria en las películas “La vendedora de rosas” y “Sumas y restas”, resultó ser un actor de cualidades innatas que se desempeña con credibilidad a pesar de no haber estudiado teatro ni recibido clases magistrales en la materia. A él le fluye, como decimos. Restrepo es autor del libro titulado “Verdugo de verdugos” y dijo en una entrevista que “Todo empezó por el libro Verdugo de verdugos. Yo no soy escritor, pero me entretuve escribiendo la historia de mi hermano y resultó que eso le gustó a un amigo que tuvo agallas para hablar con Víctor Gaviria, quien quiso conocer el texto y luego me propuso que hiciera el casting. Verdugo de verdugos se trata de un muchacho que se dedicó a hacer justicia por su propia mano, él primero se convirtió en la autoridad del barrio, y después en la autoridad de muchos barrios, y yo empecé a escribir porque yo vivía con él, sabía las cosas que él hacía y me parecía admirable su forma de ser porque la gente se identificaba con él. Yo cuento en el libro todo con pelos y señales, con nombres propios, porque entre otras cosas yo no sabía que eso lo iban a publicar…”.

He recordado este episodio por cuenta del médico Emilio Alberto Restrepo Baena que escribió un cuento inspirado en el nuevo tranvía de Ayacucho. Se titula “Fantasmagoría” y, coincidencialmente, se trata de… mejor lo leen ustedes en su blog.

NAPA
Aquí les comparto el cuento, leído para el canalTeledonmatias Tu Propia Imagen, de tema fantástico con aires de género negro, finalista en el concurso de cuento de Pereira y publicado por el periódico El Colombiano el 3 de enero de 2016.





Friday, June 20, 2014

AL PRINCIPIO, SIEMPRE ESTUVO EL VERBO -Entrevista-

Entrevista en la revista LIBROS&LETRAS a propósito del lanzamiento del libro DE COMO LES CRECIO EL CUELLO A LAS JIRAFAS, en la Feria del Libro de Bogotá, 2014




Emilio Restrepo, además de ser un excelente médico, es un connotado novelista e investigador de la Novela Negra.

"Mis padres nos inculcaron a mis hermanos y a mí un gran afán por leer,  por el cine y por la tradición oral que hasta ahora conservamos"

Por: Jorge Consuegra (Libros y Letras)
Como él mismo lo dice, primero fue lector, luego médico y posteriormente, a través de los años, se convirtió en escritor logrando, entre otras cosas, algunos premios, entre ellos el Uranito con una novela corta para niños.
    Su especialidad en la medicina es la laparoscopia, pero a veces, cuando le queda tiempo, muy pocas veces en la semana, se encierra en su casa a escribir incansablemente ya consolidar la vida de Joaquín Tornado, un inteligente investigador, una especia de Sherlock Colmes criollo, a quienes muchos lectores ya reconocen por sus logros policíacos.

- ¿Usted se descubrió primero médico o escritor?
- Al principio, siempre estuvo el Verbo.  Primero fui lector, luego médico y ya ejerciendo, empecé a publicar. Desde siempre traté de escribir, pero me lo empecé a tomar en serio en la edad adulta, cuando ya estaba graduado.

- ¿Es su infancia fue un gran lector?
- Desde siempre. Mis padres nos inculcaron a mis hermanos y a mí un gran afán por leer,  por el cine y por la tradición oral que hasta ahora conservamos

- ¿En su casa siempre hubo libros por todos lados?
- Sí, teníamos suscripción al Círculo de Lectores e intercambiábamos libros en las librerías de viejo. Leíamos muchos clásicos condensados y revistas de caricaturas, Walt Disney a la cabeza. Y por supuesto, libros de pistoleros y aventuras.

- ¿Sus primeros pinitos literarios fueron a qué edad?
- Escribí el cuento de las Jirafas a los 14 años de edad, para un concurso del Círculo de Lectores. A pesar de la modificaciones, su estructura permanece casi intacta.

- ¿Es más complicado escribir para los niños o para los adultos?
- Pues para adultos he publicado casi 10 libros y para niños uno solo. Creo que es mas difícil para niños, pues hay que pelear con las palabras para conservar el interés sin que decaiga un solo minuto, hay que pensar cada frase para que sea divertida. Los niños no perdonan, se aburren, se cansan, pierden la atención  y dejan la lectura. Hay que competir con los videos y las consolas

- ¿Cómo surgió el título y el cuento de la jirafa?
- Tengo una serie que trata de resolver preguntas reales en forma creativa y alocada: ¿Cómo le creció la trompa a los elefantes? ¿Y la caparazón a las tortugas? ¿Y el cuello a las jirafas? Los dos primeros están pendientes de publicación y hacen parte de un proyecto de libro, “Zoología delirante”. Lo que pasa es que el de ¿Cómo le creció el cuello a las jirafas? se ganó una convocatoria en Uranito de Argentina para pequeños lectores y ahora , gracias a su aceptación, lo están publicando en toda Hispanoamérica 

- ¿Dentro de su arsenal imaginativo tiene más y más cuentos para niños?
- Tengo los dos mencionados y una novela corta, policial, dirigida a los niños, llamada El gato desaparecido. Ya encontramos al gato, ahora estamos buscando al editor, que anda un poco perdido

- ¿Participar y ganar un concurso como el de Uranito es un gran compromiso con los pequeño grandes lectores?
- Sí, porque exige un nivel cada vez más alto, tener mucho rigor, ser muy cuidadoso en el manejo de los temas y el manejo del lenguaje. Tratar de crear una literatura de gran calidad, tanto para niños como para adultos. 

- ¿Ha pensado escribir para los jóvenes?
- Ahora estoy concentrado en la serie de mi detective Joaquín Tornado. También quiero publicar los que tengo pendientes para niños y jóvenes, pero sí. Ha sido muy satisfactorio  y quiero seguir explorando esta literatura. 

- ¿Se puede combinar medicina y creación literaria?
- De hecho lo hago. Hace diez años solo dictaba conferencias y publicaba sobre temas médicos de mi especialidad. Ahora ando de un lado para otro hablando en público y dando declaraciones tanto de medicina como de mis libros. En mi blog pueden hacerle seguimiento a mis artículos, mis libros y mis entrevistas. Los invito a visitarlo:   www.emiliorestrepo.blogspot.com 

- ¿Cómo nace la historia de  ¿Cómo les creció el cuello a las jirafas?
Es una historia algo delirante de ficción, que trata de burlarse de la biología convencional, proponiendo teorías alocadas y muy divertidas de los fenómenos animales, como por ejemplo: ¿Cómo le creció la trompa a los elefantes?, ¿Cómo se les formó la caparazón a las tortugas? Es un divertimento que pone a volar la mente y la imaginación con conceptos algo absurdos y forman parte de mi colección “Zoología delirante”.

- ¿Cuál es la intención del libro?
- Poner a prueba la imaginación de los niños, hacerles ver que en mundo mágico de las ideas y las palabras todo es posible, que el lenguaje y la mente pueden con todo. Pretende estimular la lectura a través de la diversión y el humor, enganchando a los pequeños lectores con las maravillosas ilustraciones de Nancy Brajer. Las pueden ver en:http://nancybrajer.blogspot.com/2013/10/de-como-le-crecio-el-cuello-las-jirafas.html

- ¿Qué es lo más difícil de escribir para niños?
- Lograr el lenguaje adecuado que capte su atención sin que su interés se desvíe ni un solo segundo, pues con seguridad, si eso ocurre, lo perdemos como lector.

- ¿Qué fue lo más complicado a la hora de escribir esta obra?
- Nada, todo fluyó maravillosamente con solo plantear la pregunta que se diseñó inicialmente como un juego y luego cuando surgieron los otros temas, como un proyecto. Lo más difícil es encontrar un ilustrador que se sintonice con el texto, pero en este caso fue todo un acierto.

- ¿Qué mensaje quiere dejar en los niños?
- Que crean en las ideas locas, que lean todo lo que pase por su lado y no traguen entero. Que escriban todas sus fantasías. Que hablen y oigan más, para que la tecnología no les invada sus cerebros. Que se rían y se la gocen cada que puedan, que al crecer, las cosas se vuelven un poco mas pesadas.

- ¿Es una historia dirigida –únicamente- a niños?
- En lo fundamental, en su concepción, sí, aunque a través de los comentarios de los padres, de críticos y profesores que han trabajado mi libro, descubro que también se lo gozan a la par que los pequeños.

¿De cómo les creció el cuello a las jirafas? fue publicado primero en Argentina, ¿cómo ha visto su recibimiento?
- Está prácticamente en todas las librerías de Buenos Aires, los comentarios han sido muy halagadores y las ventas, más de las esperadas. Ha sido sorprendente y muy satisfactorio para mí como autor colombiano, tener esa recepción y generar ese entusiasmo en un lugar como Argentina. Estamos esperando con mucha ilusión que salgan los próximos dos volúmenes de la colección “Zoología delirante”.

- ¿Cuál fue el primer libro que en su niñez leyó?
- Recuerdo las revistas de Walt Disney y del Príncipe Valiente, La colección de Ariel Juvenil Ilustrada, que tenía los grandes clásicos condensados y graficados para niños, la colección de COLCULTURA, con libros a 3 pesos, con verdaderas obras maestras.

- ¿Cree que hoy se ha perdido la tradición de que los padres le lean cuentos a sus hijos?
- No creo. La televisión, el cine y las copias piratas la ponen fácil para ver películas en familia, pero conozco demasiados ejemplos de padres leyendo a sus hijos antes de dormir, como para no perder la fe en esa tradición milenaria y maravillosa. Un vínculo mágico y poderoso que el modernismo y la informática todavía no han podido romper del todo.

- Finalmente, envíeme por favor dos frases claves que definan la obra.
- “Diversión con imaginación” y “lectura para deambular por los locos caminos de la creatividad”.


¡¡¡¡DESTACADO!!!!
Cuentos propios, leídos por el autor:



Sunday, May 29, 2005

CASOS Y CUENTOS DE AUXILIARES DE ENFERMERIA

CASOS Y CUENTOS DE AUXILIARES DE ENFERMERIA
Emilio Alberto Restrepo Baena

No podemos definitivamente vivir sin las auxiliares de enfermería. Son un complemento necesario para nuestro ejercicio médico. Ellas nos apoyan y nos permiten realizar nuestra labor a cabalidad en clínicas y hospitales. Pero también es cierto que dan mucho tema. Hoy, sin pretender ofender a nadie, recopilamos algunos de los casos que nos han hecho reir, muy a pesar de nosotros, de tan especial gremio.

Recopilemos algunas frases de uso común:

- ¡Me estoy maluquiando de hambre! (Dos horas después de almorzar).

- ¡Muchachas, llegó la merienda! (Sobra decir que se detiene inmediatamente el trabajo)

- Oigan, ¿Están pagando?

- ¿Cuándo será que se acaba este turno? (Frase común a las 10:30 am)

- ¡Que sueño tan verriondo!

- ¿Cuándo será que pagan la prima? ¡Ya la debo toda!

- ¿De quién será ese sobraíto?

- Dotor, ¿Esta muestra médica para que sirve? ¿Será que me la puedo tomar?

- Dotor, ¿No me va a comprar la boletica para la rifa de una garrafa de aguardiente y un pollo asado?

- Estoy ahorrando para hacerme tumbar este colmillo que me queda y comprarme una prótesis baratica en Bello (Paraíso de los dentistas empíricos o teguas sacamuelas). Luego de eso quedaban con una sonrisa eterna, puesto que la muelamenta dificilmente las dejaba cerrar los labios y la voz les cambiaba, quedando con un fraseo siseante muy coqueto y gitanillo.)

- ¿A como prestan en esa natillera?

- Si pregunta por mi un señor de maletín que trabaja en el almacén de ventas por club, ¡No me has visto!

- Dotor, que tan raro que la pupila no le dilata.(Nos pareció raro, pero le estaba iluminando al paciente el ojo de vidrio)

- Dotor, ¡Urgente, hay un embarazo utópico roto!

- Dotor, estuve motorizando al paciente y la suturación estaba en 90.(Queremos creer que se refería a monitorizar y a la saturación)

- ¿Cuántas ampollas de Trendelenburg le pongo?(Asumimos que se trata de una respuesta cuando el cirujano pide el favor de que le pongan al paciente en posición de Trendelenburg, o sea con la cabeza más baja)

- Señora , ¿Usted tiene diapositivo o planifica con óvulos de Neosampao, o con coitus interceptado? (Preguntas reales de un interrogatorio)

- Dotor, en confianza, ¿Qué diferencia hay entre peroné y periné, o entre faringe y laringe?

- Dotor, ¿Eso no va contra la Hípica?(¿Será acaso contra la ética?)

- No mija, con ese ventilador sí le robaron la plata al hospital. Eso no enfría nada y no hace sinó pitar y sonar.(Cuando compraron un ventilador nuevo para respiración asistida en el hospital, la auxiliar auténticamente conmovida, no entendía cómo diablos nos habíamos dejado estafar)

También recordamos algunas anécdotas aisladas, absolutamente reales

- El hijo de una compañera tenía un espasmo muscular severo en la espalda. Como sabía en el servicio de cirugía que el “QUELICIN” era tan buen relajante muscular, le aplicó un centímetro, la dosis usual. El espasmo sí se le quitó, pero terminó en cuidados intensivos con una severa dificultad respiratoria.(No recordó que la droga sólo se utilizaba en quirófano para uso anestésico)

- Un Ginecólogo le ordenó “DIANE”(Un anticonceptivo que sirve para el tratamiento del acné) a la hija de una auxiliar para un problema de barros y espinillas; como le dio tan buen resultado, ella no tuvo inconveniente en recetárselo a su otro hijo. Curiosamente, el acné le mejoró mucho, pero creo que tuvo que empezar a utilizar sostenes “principiante” o “pinina”, cuando notó que sus pechos le crecían desaforadamente.

- Es común encontrar en el bolso de las auxiliares todo tipo de objetos, como boletas de prendería, solicitudes de crédito, carretas de microporo, etc, pero el que no falta nunca, es la estampita de José Gregorio Hernández, del Indio Amazónico y de Regina Once. Lo mismo en el gusto musical, es estigmático escuchar en los quirófanos y con buen volumen un cassette con los éxitos de Helenita Vargas, o de Marbelle y del favorito, Darío Gómez; de este último por supuesto el tema más popular es “Nadie es eterno en el mundo”, que aún les arranca lágrimas y suspiros, sin contar con la versión que hace de “Sobreviviré” de Gloria Gaynor, en Apache, idioma que Darío domina a la perfección. Una vez una compañera contó muy emocionada que había estado en un concierto de música clásica muy hermosa. Cuando le preguntaron, dijo que se trataba de la banda ”Marco Fidel Suárez” de Bello. Claro, como no cantaban pensó que eran dignos representantes del género musical de Mozart y Bach.

- Parece que el uso de pastillas anticonceptivas machacadas y mezcladas con shampoo para aplicarse en el cabello, nació de las auxiliares. Por eso es que todas arrasan con las muestras médicas de tales medicamentos. También es común los Domingos, cuando están en turnos corridos de doce horas, aprovechan y se aplican en el cuero cabelludo pepa de aguacate cocida y molida, tapadas con un gorro de plástico la cabeza. Dichas pócimas son muy populares en ellas y las preconizan para el cuidado de un cabello reluciente y brillante.

- Cuando por la pobreza de los hospitales se comenzaron a utilizar las bolsas de suero recicladas a manera de sonda vesical para recoger la orina de los pacientes operados, una novata no tuvo escrúpulo en aplicarle por vía venosa a un paciente ¡una bolsada de orines!, creyendo que era suero vitaminado (En justicia con ella, el suero”VENOVIT”, es parecido, y lo raro, el paciente no tuvo ningún problema y por el contrario, se sintió tonificado y rejuvenecido)

- Cuando empezaron a llegar los video-laparoscopios a las hospitales que tenían dentro del equipo un televisor de 21 pulgadas, que problema para convencerlas que no era para ver la novela de moda en ellos y que los pacientes abaleados y heridos tenían que ser atendidos de inmediato no importa que “Café” o “La Caponera” o “Betty la Fea” estuvieran en su mejor momento.
- En las fiestas de integración de los hospitales salían a relucir otras facetas: Severas obesidades acomodadas de milagro en pantalones “Chicle” o “Botadetubo”, camiseras ombligueras o “Strapless” que sólo Dios sabe cómo lograban entrar en esas panzas díscolas y monumentales; la consabida borrachera con vomitada en plena pista de baile luego de repetir tres veces la fila de la comida; el abrazo de rigor mientras con un tufo aguardientoso le recordaban al galeno :”Usté si es lo más sencillo que hay en cirugía, dotor, venga bailemos, yo me lo apreto,¡Tarrao!

- Un cirujano plástico irreverente y tomapelo que estuvo de moda porque les hacía sin remordimientos cirugía estética barata y a plazos a las compañeras de trabajo, comentó que se estaba haciendo millonario a punta de “Neverectomías” y “Monstruoplastias”, refiriéndose al tipo de procedimientos que les practicaba.

- Otro tema que siempre ha dado mucho que hablar es el de la afición desmedida de las auxiliares de enfermería por la comida, pues es una de sus actividades favoritas durante su turno de trabajo. Hay que haber visto una de las pantagruélicas francachelas gastronómicas para poder creerlo. Se dice que todas desayunan suave en la casa con un tamal para no “llegar muy entamboradas al trabajo”; algunas llegan media hora antes del cambio de turno, pero no a recibir más rápido a las compañeras trasnochadas y cansadas, sinó a ver que sobró de la merienda de la noche anterior, y dar rápida cuenta de ello. A las 7:30 am preparan un desayuno liviano con fríljoles recalentados, huevo y chicharrón pues, “Me estoy maluquiando del hambre”. A las 10 am. empieza la bacanal. Reunen las viandas de todas, hacen un convite, mandan a la persona de servicios generales al mercado a comprar morcilla, arepas, salchichón y chocolate y hacen una mescolanza feroz que llena de olores el quirófano y la sala de recuperación de pacientes. Se sabe de casos de pancreatitis agudas y úlceras gástricas desencadenadas por la arremetida de jugos biliares ante semejantes estímulos en pacientes quirúrgicos. En ese momento todo está suspendido. No hay poder que se imponga para montar una cirugía de moderada urgencia; sólo reciben, y eso con desdén y de mala gana, pacientes con heridas de corazón o familiares en primer grado de consanguinidad gravemente enfermos, eso sí, previo visto bueno y autorización de la más veterana, usualmente miembro beligerante del sindicato, que es la que comanda la paila de la fritanga. Un viejo profesor de cirugía cuenta que cuando hay que operar una auxiliar por una causa urgente, de entrada hay que asumir que tienen el estómago lleno pues es imposible pretender que tengan ayuno. Para una vez que estén en la sala de recuperación , se inventó una fórmula de N.P.T.(Nutrición parenteral total o alimentación completa por vía venosa consistente en:
- 500 centímetros de A de P al 250% (Cuyo componente fundamental es el Agua de Panela ;con limón, eso sí para no engordarse)
- 30 centímetros de C de O ( Caldo de Ojo)
-3 ampollas de muestras médicas (De lo que sea, pero gratis)



Otras lecturas recomendadas en este blog:

HABLANDO A ¡CALZON QUITAO!



¡¡¡¡DESTACADO!!!!
Cuentos propios, leídos por el autor: