Wednesday, March 29, 2017

ANTIOQUIA SI TIENE QUIEN ESCRIBA

ANTIOQUIA SI TIENE QUIEN ESCRIBA
Emilio Alberto Restrepo*
Dos situaciones me motivaron a publicar este artículo. La primera constatar que en la convocatoria de Becas del Municipio de Medellín en 2017 hubo una participación masiva de escritores, y eso que la cita era para solo residentes en la capital. Les cuento: 75 propuestas de libro de poesía, 52 de libro infantil, 15 para novela gráfica o comic, 39 para libro de cuentos, 51 para novela, 19 para dramaturgia, 19 para libro de ensayo crítico en artes. Miren las cifras de propuestas de libros inéditos, recogidas en poco menos de un mes. Hay que tener en cuenta que también hubo muchos que no se enteraron, otros que no les interesó y otros que no aunaron el material o no recogieron la papelería. Eso habla de la buena salud de la literatura en nuestro departamento o por lo menos en Medellín. La convocatoria de la gobernación presenta un comportamiento similar. Hagan cuentas, apliquen filtros de calidad y eso nos da que, de 270 libros propuestos, mínimo hay 100-150 dignos de ser publicados y leídos, pero que desafortunadamente nunca verán la luz, excepto por los ganadores, que no pasan de 7 a 10. Esa es la triste realidad actual de las letras antioqueñas. Mucho talento, poca difusión. Muchas ganas, poco apoyo.
El segundo aspecto es la reflexión que concita un artículo publicado en el portal www.las2orillas.com titulado “La Antioquia literaria es más que dos escritores” (https://www.las2orillas.co/la-antioquia-literaria-es-mas-dos-escritores/ ), en el cuál el periodista Jhon Fredy Vásquez reflexiona sobre la invisibilidad de los escritores antioqueños en el país y el continente, contrastada con su calidad literaria y su gran producción, aun en contra de la prensa y los circuitos de distribución, que los ignoran sistemáticamente. Es verdad que en Antioquia se escribe mucho y muy bien, pero solo sobresalen los nombres de Héctor Abad y Jorge Franco, y ahora Pablo Montoya, por los galardones conseguidos. Muy bien por ellos, que son tres talentosos, consagrados y estudiosos escritores que han logrado posicionarse gracias a su gran calidad literaria, pero sobre todo gracias al reconocimiento de los medios y al apoyo de las grandes editoriales, amén de los premios que han conquistado con justicia y los han hecho reconocidos. El artículo hace notar que antes del Premio Rómulo Gallegos de Montoya, al autor había escrito más de 10 libros, y solo la circunstancia del galardón lo hizo visible, reeditado, entrevistado y multicitado. Es real que el resto de los referidos por Vásquez duerme en las tranquilas aguas del anonimato, pero no solo ellos, hay muchos más, con al menos 3 libros publicados y un desconocimiento total por parte de los lectores. Se me ocurre citar a David Betancourt, Emperatriz Muñoz, Saúl Álvarez, César Alzate, Carlos Agudelo, Enrique Posada, Carlos Velásquez, Juan David Pascuales, Luis Miguel Rivas y los portentosos críticos de cine Juan Carlos González y Orlando Mora, todos ellos con al menos 3 libros publicados, ganadores en convocatorias y muy leídos en ambientes universitarios y académicos, casi underground en ocasiones, pero desconocidos de un gran público que merece conocer sus obras y que muchas veces las tiene porque las fotocopia o las baja de blogs o páginas de internet, no porque las consiga en librerías o las vea reseñadas en portales y revistas literarias.
Mi propuesta es que las revistas o los portales o los magazines culturales de radio y TV se tomen el trabajo de hacerle un seguimiento a este inventario de ilustres desconocidos, que los entrevisten y le permitan al público conocer esa gran obra que ruge bajo el subsuelo de lo comercial, que las editoriales ojalá se abrieran a darles la oportunidad de conocer su obra inédita y mucha de la que valdría la pena reeditar, pues murieron en autoediciones precarias o en editoriales independientes ya quebradas; que se hagan concursos, premios y convocatorias para publicar sus obras, que los fondos editoriales de las universidades dediquen un capítulo a la publicación y promoción de los valores locales para proyectarlos a nivel nacional e internacional, sin complejos de inferioridad. Estoy convencido de que allí hay todo un filón literario de alto potencial comercial.
Por ejemplo, si multinacionales como Planeta, Penguin Random House, Ediciones B o Panamericana, solo por citar algunas, hicieran una serie de autores antioqueños, con varios números y diferentes autores al año, en ediciones populares y asequibles y negociaran con la Secretaría de Educación o de Cultura Ciudadana o con el Ministerio de educación y los distribuyeran en colegios y universidades, todos ganan, los libros circulan, se estimula la lectura y el dinero corre. No se trata de volverse rico, se trata de tener la oportunidad de leer y ser leído, de apoyar la creación local, de generar oportunidades culturales y comerciales, de dignificar un oficio, de generar memoria histórica.
Creo que hay que apoyar este momento especial para hacer el aporte a la paz desde la creación y la cultura. Hay muchas historias esperando ser contadas, pero se necesita apoyo gubernamental y privado. Calidad hay, y mucha, pero espera ser descubierta y apoyada.
* Médico colombiano, conferencista, columnista de varios medios. Algunos de sus libros publicados son: Textos para pervertir a la juventud (poesía); Los círculos perpetuos (novela); El pabellón de la mandrágora (novela, 2005); La milonga del bandido (novela). Qué me queda de ti sino el olvido (novela, 2008);Crónica de un proceso (novela); Después de Isabel, el infierno y ¿Alguien ha visto el entierro de un chino? (dos novelas cortas); Un asunto miccional y otros casos de Joaquín Tornado, detective (cuentos); Joaquín Tornado, detective (novela); GAMBERROS S.A.(Cuentos) www.emiliorestrepo.blogspot.com


Nota:  Este artículo ha sido ampliamente difundido en la red. Se puede leer, con otros títulos, en estos portales: 

https://www.las2orillas.co/antioquia-es-mucho-mas-que-hector-abad-y-jorge-franco-en-escritura/


En este link se puede escuchar el audio de la nota de radio que generó el artículo:

https://co.ivoox.com/es/que-como-publican-autores-antioquenos-historia-audios-mp3_rf_18900018_1.html
ÑAPA: Como complemento del anterior, la revista Libros & Letras publicó este artículo sobre Medellín negro
http://www.librosyletras.com/2017/03/medellin-negro-un-evento-literario.html?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+LibrosYLetras+%28Libros+y+Letras%29


MEDELLIN NEGRO, UN EVENTO LITERARIO DIGNO DE SER TENIDO EN CUENTA
Emilio Alberto Restrepo*

Cuando hablamos del panorama de la literatura en Antioquia, es justo reivindicar el papel de un evento que año tras año viene haciendo esfuerzos constantes para visibilizar el rol de los escritores: Medellín Negro.

Como dice su director, Gustavo Forero, “Medellín Negro es un proyecto académico, editorial, cultural y social desarrollado por el Grupo de Estudios Literarios (GEL) de la Universidad de Antioquia y auspiciado por la Alcaldía de Medellín en el marco de su Fiesta del Libro y la Cultura ; tiene el objetivo de propiciar un espacio urbano de discusión interdisciplinaria y abierto al público en torno al tema del crimen en las sociedades contemporáneas, tomando como eje la literatura negra o, como proponen sus organizadores, la literatura de crímenes.”

Allí se congregan cada año un grupo de invitados que se reúnen en torno a la novela de crimen, para explorarlo como género literario, como fenómeno sociológico, antropológico, político o cultural. Normalmente invita a los escritores locales a tener mesas redondas en torno a las diversas maneras de la cultura que rondan el tema, hablando de cine, de comic, de novela gráfica, de relato, de novela, incluso de poesía. El papel de la informática y el periodismo también tiene cabida y el enfoque académico se da la mano con el literario, la ficción con la no-ficción, el ensayo y hasta los audiovisuales y el arte gráfico.
Los invitados provienen de todas partes y todas las culturas y hay intercambios con los coordinadores de los eventos de literatura negra de muchas partes del mundo. Es sorprendente, pero intelectuales de la talla de Lorenzo Silva, Pablo Montoya, Elmer Mendoza, Memo Anjel, Mempo Giardinelli, Luis Fernando Macías, Gonzalo España, Fernando López, Jorge Franco, Hugo Chaparro, Andrés Burgos, Guillermo Orsi, Reinaldo Spitaletta, Dario Jaramillo Agudelo, Mario Mendoza,Tatiana Goransky, Esteban Carlos Mejía, Juan Diego Restrepo y muchos más de Argentina, Chile, México, España, Inglaterra o Estados Unidos, entre otros, han desfilado para hacer sentir su presencia en charlas magistrales, conversatorios o paneles de discusión temática, además del libro de memorias que cada año resume lo más actualizado y novedoso de la literatura negra en el mundo literario.

Además de eso, dirigida por el profesor Gustavo Forero, se ha tratado de consolidar una colección de novela negra. Inicialmente con autores invitados, luego con el ganador del concurso anual, cada año se publica uno o varios títulos en asocio con alguna editorial comercial. El mismo coordinador ha publicado una novela, Desaparición, que hace parte de la serie. En 2016 fue seleccionado para recibir el premio en la categoría “Investigación de mayor impacto en el año”, por su trabajo titulado “La novela de crímenes en América Latina: un espacio de anomia social".

Por todo lo anterior, es importante resaltar el papel del evento Medellín Negro en el fomento de la cultura local, para ayudar a visibilizar la producción intelectual en nuestro medio, para poner a la ciudad (y al País) en el mapa de los eventos internacionales que estudian y promueven el género negro, el policial, en resumen, la literatura que tiene que ver con lo criminal, como expresión de la conducta y el comportamiento  humano.

*El autor ha publicado en la serie negra de Medellín Negro y Ediciones B las novelas Después de Isabel, el infierno y ¿Alguien ha visto el entierro de un chino? (dos novelas cortas) y ha lanzado en el evento la novela Joaquín Tornado, detective, de Editorial UPB, Y el ensayo Entre el miedo y el mal (el género negro en la literatura colombiana), de Hilo de Plata editores, además de invitado a dictar varias ponencias y mesas redondas.